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“Los seres humanos debemos construir puentes”

publicado a la‎(s)‎ 4 abr. 2011 13:34 por José Loría

Nuevo director titular buscará darle un sonido especial a la orquesta

 

 

Entrevista a Daniel Nazareth

Nuevo director titular de la Orquesta Sinfónica Nacional

 

Daniel Nazareth quien nació en Bombay, India comenzó a estudiar violín a la edad de 7 años. Desde pequeño se acostumbró a estar frente a una audiencia, porque aprendió de su padre quien era asesor de Comunicación en Público, pero nunca imaginó que sus caminos le llevarían a dirigir grandes orquestas sinfónicas en Europa.

 

En 1969 alcanzó el grado de Licenciado de la “Royal Schools of Music” de Londres, en piano. Se graduó en la “Hochschule für Musik VIENA DARSTELLENDE UND KUNST”  de Austria, de la legendaria Swarowsky / clase Österreicher con un Diploma de Honor en Dirección Orquestal en 1975. Se graduó con una licenciatura de Honor de Comercio y Economía de la Universidad de Bombay en 1968 y en 1971 obtuvo el título de Contador Público.

 

A partir de este año dirigirá de forma oficial, la Orquesta Sinfónica Nacional, lo que podría representar un reto para él, al ser la primera vez que lo hace en América.

 

Prensa MCJ sostuvo una conversación con el nuevo director en la que se vislumbran los cambios que imprimirá tanto en la orquesta como en la relación con la audiencia. Luego mantuvimos una pequeña actualización durante la primera semana de ensayos en la que acerca del nivel de ejecución de los músicos, Nazareth comentó que están avanzando para hacer a la Orquesta Sinfónica Nacional una gran orquesta, pero no se puede esperar que al principio suenen como sonarán al final de su período como director.

 

Uno de sus hijos, Antonius, de 18 años; quien es pianista, compositor  y estudia para llegar a ser director de orquesta afirmó que nunca había tenido la oportunidad de ver uno de los ensayos de su padre y que ahora más que nunca, aunque ha sido su tutor musical toda la vida, se da cuenta del profesionalismo, disciplina y nivel de exigencia de su progenitor.

 

La Orquesta Sinfónica Nacional iniciará su temporada oficial de 2011, con dos conciertos el 18 y 20 de marzo, a las 8 p.m. y a las 10:30 a.m. respectivamente, en el Teatro Nacional. Nazareth estará una hora antes en el recinto para conversar con la audiencia sobre los temas que la orquesta interpretará.

 

¿Cómo se siente ahora que ha ensayado con la Orquesta?

Estoy sorprendido por la disciplina, el progreso es muy rápido la atmósfera, la  ética de trabajo, la motivación y los aportes que realizan los músicos es muy alta, de hecho no lo esperaba.

 

¿Qué planes tiene con la OSN?

El plan concreto es ser una orquesta increíble.

Tener más cuerdas e instrumentos de viento, aumentar la calidad de la orquesta y hacer felices a todos.

 

¿Por qué está interesado en trabajar con la OSN?

Porque vine a San José hace 10 años para trabajar con la orquesta, y el impacto con los músicos, el encuentro fue tan emocional y artísticamente hermoso que volví y dirigí en diciembre y, decidí que había tanto potencial en la orquesta y que podríamos hacer una gran creación con la orquesta, y eso es algo muy creativo y gratificante para los músicos y para mí.

 

¿Cuál es su percepción de la OSN en este momento que se le nombra como nuevo director titular?

Hay muchas áreas que hay que mejorar. Hay muchos hábitos que han sido formados a lo largo de los años y que no son muy “saludables” y tienen que ser cambiados,  pero tenemos un dicho “no hay mala orquesta, solo hay muchos malos directores” (ríe).

 

Cada vez que un director asume la dirección de una orquesta, probablemente en Costa Rica pero sucede también en otros países, hay grandes expectativas sobre el nuevo director, y siento que hay una expectativa muy grande sobre usted como director. ¿Cómo responde usted a esas expectativas?

Dando lo mejor de mí y trabajando bien con los músicos. Programando conciertos interesantes. Queremos atraer cada vez más audiencia, especialmente gente joven a que venga y escuche la música. Espero que tengamos éxito.

 

¿Qué tipo de estrategia van a usar para atraer a esa gente joven? Con la música por sí misma, con mercadeo…

Con mercadeo, con publicidad. Pero también, por ejemplo, quiero tener una charla antes de cada concierto en el Foyer, una charla pre-concierto. El director con el solista le hablan a la audiencia y explican el programa, el por qué y el cómo. Quiero acercarme al público, establecer una buena química de comunicación.

 

Tenemos entendido que es la primera vez que asume la dirección artística en un país latinoamericano en desarrollo. ¿Qué representa esto para su carrera?

Costa Rica no es un país en desarrollo. En muchos aspectos Costa Rica está completamente en la cima. En el mundo existe el índice de Felicidad y Costa Rica es el número uno. En ecología, Costa Rica está en la cima. En turismo sostenible Costa Rica está ahí, en sistema de salud de la población. Costa Rica está más arriba que Estados Unidos, también en educación y literatura. Así que Costa Rica no es un país en desarrollo, es muy rica en muchas cosas, no solo en naturaleza, sino en muchas cosas buenas. Sí, es la primera vez que soy director en América Latina, es cierto, antes fui director en Europa, Alemania e Italia. Quiero aprender español y quiero disfrutar el estar aquí.

 

Sobre su estilo de trabajo, entiendo que usted es una persona exigente…

(Ríe) Sí, es cierto. Soy un director que ama ensayar el trabajo para preparar todo bien. En todos mis conciertos de este año nos prepararemos por dos semanas. La primer semana nos dividiremos en secciones, cuerdas, instrumentos de viento, metales, todos separados. Y al final, después de muchos días de trabajo detallado se unen para empezar a ensayar juntos. Así que cuando llega el concierto todo el mundo sabe exactamente qué hacer.

 

¿No es esto más lento que trabajar todos juntos al mismo tiempo?

No, cuando se hace en secciones se puede hacer muy detallado. Por ejemplo, yo traigo mis cuerdas desde Europa, hago la tarea; antes de que empecemos a ensayar toda la música para las cuerdas es mía, es mi fraseo, y eso es algo que creo que no es tan común, pero ayuda a obtener mejores resultados y más rápido.

 

Este trabajo implica más horas de trabajo ¿Usted cree que con el ritmo de la orquesta ahora, habrá suficiente tiempo?

Sí, hay suficiente tiempo

 

¿Qué más cree usted que la orquesta necesita mejorar en el área musical?

Si te digo todos mis secretos… (Ríe). La situación es como la mencioné anteriormente, hay algunas técnicas y trucos básicos para hacer buen sonido, y no te los voy a decir ahora porque después vas y los divulgas y me quedo sin nada (ríe).

 

Es un trabajo diario…

Sí, pero métodos muy especiales que uso y que aprendí de grandes maestros en Alemania, Italia y Francia cuando era joven, esos son los métodos que uso para obtener resultados más rápidos que ustedes quieren escuchar.

 

Usted mencionó a otro medio, ¿Cómo va a lograr un sonido específico para la orquesta? ¿Está planeando hacerlo?

Normalmente, cada buen director tiene su sonido en su cuerpo, en su cabeza, dentro suyo y conmigo es un sonido muy especial, de un tipo muy especial, y empecé a hacer ese sonido en el último concierto que dimos en diciembre del año pasado (2010).

Pero teníamos solo diez días, tal vez en uno o dos años este sonido va a estar muy dentro de la orquesta ¿Qué tipo de sonido es? Uno muy oscuro y rico, muy completo.

¿Entonces usted ya sabe cómo va a sonar la orquesta en dos o tres años? Usted ya tiene ese sonido en su mente…

Sí, porque es mi sonido, lo tengo conmigo, y espero que en el futuro podamos comprar mejores instrumentos para los músicos, y eso puede mejorar la calidad del sonido.

 

¿Todas las orquestas que usted conduce suenan igual porque es su sonido original o cada orquesta tiene su sonido específico?

Cada orquesta tiene un sonido diferente que depende de muchas cosas: depende de los instrumentos, de los músicos y, por supuesto, de quien sea el responsable como director musical, por lo que el sonido depende de muchas cosas. Por ejemplo, el sonido de la Filarmónica de Berlín, debido a que por muchos años hubo un hombre llamado Von Karigan, el sonido es completamente diferente al de cualquier otra buena orquesta, como la de Filadelfia, o la Nueva York, o cualquier otra.

 

Usted tiene cinco conciertos con la orquesta este año, y tomando en cuenta que el Centro Nacional de la música va a aumentar el número de plazas de la orquesta ¿Cómo va a formar la orquesta en estos cinco conciertos para poder lograr algo este año?

 

No, hay muchos más, hay muchas otras cosas. Está la Ópera en el Verano, luego está Carmen, después vienen los conciertos de Navidad a final de año, y se acerca la apertura del Estadio Nacional el 30 de marzo.

 

Con respecto al concierto que daremos en el estadio, tocaremos por primera vez dos temas de mi autoría, una de ellos lo compuse especialmente para la inauguración del Estadio Nacional, se llama Fanfarrias de Estadio, escrita para coros una gran orquesta y trompetas, eso iniciará y finalizará el recital, dice “fútbol y atletismo, “Celebremos en Paz y Armonía”, Pura Vida! Este día se presentará la Orquesta Intermedia, luego la juvenil, y luego la OSN.

 

A la mitad del concierto tocaremos la Danza Ladino, que es una danza hispano judía, que compuse para la Ópera el Puente de Leonardo, será un espectáculo con bailarines de flamenco. Para finalizar tocaremos un extracto de L'Arlesienne Suite 2 de Bizet, una danza llamada Farandole.
 
Voy a hacer el mismo programa en el Teatro Nacional el 18 y 20 de marzo; vamos a tocar a Bizet con el preludio de Carmen, la Suite de Arlesienne; el Bolero de Ravel, así que todos están invitados a escucharlo. Y también al conversatorio que sostendré con los presentes una hora antes de cada concierto en el Teatro Nacional.

 

Se ve que usted realmente disfruta lo que hace, y es contagioso…

Sí, fue un largo viaje para mí, porque hice muchas otras cosas en mi vida. Cuando era un chico empecé a ser asistente de mi padre, su trabajo era enseñarle a la gente a hablar en público, cómo pararse y hablar a una audiencia con gestos, contacto visual, y expresiones faciales. Luego fui a la universidad y estudié matemáticas, economía, comercio y finanzas y me convertí en un contador, muchos años estudié eso. Así que he hecho cosas diferentes, ha sido un largo viaje hacia la música, porque esta vino mucho después.

 

¿Cuando usted era joven no pensaba en ser un director de orquesta?

Director no, siempre fui músico, pero no estaba pensando en ser director musical en Costa Rica, Berlín ni otros lugares…

 

¿Qué pensaba?

Pensaba que quería ser músico, pero no sabía qué hacer. Mucho después fui a Viena y estudié dirección. También he cambiado, porque tuve un accidente muy serio, me quebré la muñeca derecha y por muchos años no pude dirigir, ni siquiera podía sostener una hoja de papel. Así que me quedé en casa y empecé a escribir música, a componer y ahora he escrito mucha música que va a ser interpretada en todos lados, incluso aquí en Costa Rica. Tengo dos óperas, grandes óperas, grandes sinfonías, y conciertos de violín y cello. Esas son cosas que llegaron a mi vida y que yo no esperaba, no esperaba ser compositor.

 

Pero lo tenía en usted…

Sí, probablemente adentro. Hay muchas cosas en la vida que pasan y no sabemos por qué, a todos nos pasa. La vida es muy rara.

 

No siempre es lo que uno quiere, sino lo que dice el destino…

No, y uno nunca sabe que está a la vuelta de la esquina, cuando uno da la vuelta no sabe qué va a pasar mañana.

 

¿Este accidente que sufrió significó alguna otra dificultad para continuar con la música?

Fue muy difícil, pero pasó hace muchos años. ¿Puedo decirles cómo pasó? Bueno, acabábamos de comprar una casa en Niza y estuvimos viviendo muchos años en Montecarlo, y compramos una casa francesa con vista al Mar Mediterráneo, con la belleza de Córcega, porque teníamos tres chicos que querían correr por todo lado. El primer sábado me subí a una escalera para hacer un trabajo y la escalera se resbaló y cayó sobre mi mano. Fueron muchas operaciones, y muchos años de terapia física para mover cada dedo, para mover la mano.

 

¿Qué pensó en ese momento?

Fue un shock muy grande, física y mentalmente. Era mi profesión, yo era director y ya no podía dirigir, así que empecé a escribir muy muy lento.

 

¿Cuántos años estuvo sin dirigir?

Muchos años. La primera vez que volví a dirigir después del accidente fue en el 2000, en Roma. Dirigí “Tosca”, de Puccini,  en el centenario de esa composición hecha en 1900. La dirigí en Roma en el 2000 en el Estadio Olímpico, en una producción muy grande.

Así que empecé a hacer cosas importantes. En Austria, en Viena, dirigí la primera presentación de la Nueva Quinta Sinfonía, de Gustav Mahler. Fue en el 2002 o algo así. Poco a poco empecé. Luego vine a Costa Rica en el 2001.

 

La orquesta continuará con un repertorio clásico, pero también el público costarricense espera que se toquen obras de autores costarricenses…

De hecho este año en el programa hay tres compositores costarricenses, como Eddie Mora. También queremos tener un certamen para compositores costarricenses, para una sinfonía grande o algo. Nueva música costarricense.

 

Sobre los conciertos fuera de San José, la orquesta tiene agenda de conciertos en comunidades. ¿Qué le parece eso? Ir a dar conciertos a diferentes pueblos.

Es muy importante, tenemos que hacerlo, ir alrededor del país.

 

Mucha de la gente de esos lugares –no todos- no están muy relacionados con la música, especialmente con ciertos compositores que tal vez ni siquiera saben que existen, pero la orquesta va allí y les lleva esa música.

Es muy bueno, pero tal vez cuando vayamos a esos lugares sería bueno hablar acerca de la música antes de tocar, explicarles qué es, cómo, dónde; lo mismo que estoy tratando de hacer aquí, tener una pequeña conversación antes de los conciertos.
 
¿Usted suele hacer eso?, ¿Cuánto se demora en eso?

Depende de lo que es, por ejemplo, el concierto que dirigí en Austria, el estreno de la Quinta Sinfonía de Mahler; la primera parte del concierto fue solo hablar, explicarle al público, a los críticos, a los periodistas sobre esta nueva edición de la sinfonía de Mahler, por qué, qué es nuevo, y luego el intermedio.

 

¿Y esto siempre es positivo para la audiencia, tener ese espacio?

Creo que siempre es positivo. Uno de mis grandes maestros Leonard Bernstein ama hacer eso, hablar con la gente sobre la música. Mi otro gran maestro no hacía eso, Herbert Von Karajan,  él nunca habla; él no hablaba muy bien, siempre empezaba una oración, paraba y no terminaba; no era muy bueno hablando pero era uno de los mejores directores que haya vivido, y fue mi mayor influencia, él era de Austria, nació en Salzburg.

 

Parece que usted es un hombre multifacético…

¡Es que soy géminis!

 

¿Cuáles otras actividades tiene además de la contaduría y la música?, ¿Cuáles otras cosas le gusta hacer?

Mmm, no muchas. Recientemente me he interesado mucho en el mundo exterior, que está a nuestro alrededor. Usted sabe que los seres humanos conocemos este mundo a través de cinco sentidos, pero probablemente hay otras cosas a nuestro alrededor que no conocemos (silencio) ¿qué pasa después de la muerte? Me he interesado mucho en eso, en esos otros aspectos de nuestra vida, y recientemente conocí gente importante, artistas que están muy muy metidos en esto. Por ejemplo, recientemente conocí en Nueva York a un pianista muy importante, el más importante en este momento, tiene 82 años, su nombre es Byron Janis, él vino a Costa Rica y tocó en el Teatro Nacional en los 80s o 90s. Byron tiene una conexión muy fuerte con el compositor Chopin, en este momento.

 

¿Y cómo es eso posible?

¿Cómo? Él escribió un libro sobre eso que se ha publicado en Estados Unidos, se llama Chopin y más allá, y lo extraño es, por ejemplo, que él fue a Francia, a un lugar donde por casualidad encontró una caja grande con manuscritos originales de Chopin que nadie conocía. Muchos años después, encontró la misma pieza en Estados Unidos, en la biblioteca de una universidad, y nadie sabía sobre eso y él la encontró. Algo lo llevó hasta ese lugar y lo encontró.

 

¿Usted podría decir que este nuevo interés sobre conocer las cosas a nuestro alrededor que no son exactamente como las vemos, está influenciándolo a componer nueva música, a dirigir la orquesta? ¿O es algo que solo tiene para usted mismo?

No, no, todo tiene que ver. Pienso que me he convertido en un músico mucho mejor después del accidente, gracias al accidente cuando empecé a componer, así que estoy agradecido por ello. Estaba destinado a pasar, porque en ese tiempo yo dirigía, dirigía y dirigía, era como una batería y que ya estaba vacía, no había nada. Como muchos de mis colegas, dirigir, dirigir, dirigir, mucho dinero y dinero y dinero, y ¿Para qué?

 

¿Qué siente acerca de Costa Rica? Porque es parte del paquete…

Casi todo es nuevo, pero no todo. Por ejemplo, en la ciudad donde yo nací en  Bombay, India, podía tomar agua de pipa todos los días, y aquí también. Aquí también puedo comer mangos. Esto no puedo tenerlo en Alemania, en Italia o en Nueva York, así que es algo bueno de aquí.

Pero también hay otras cosas nuevas: la vegetación es diferente, las mariposas, la variedad es la mejor del mundo; las flores, la naturaleza es fantástica porque cada pequeña especie es un micro planeta; el bosque lluvioso, la costa pacífica, el Atlántico, es fantástico. Y la gente también es diferente. Quiero aprender español, porque hablo ocho idiomas, pero español no y tengo que aprender.

 

¿Cuáles idiomas?

Mi esposa es alemana, viví gran parte de mi vida en Alemania y Austria, así que hablo alemán. Inglés es mi lengua materna porque donde nací se habla inglés. También hablo francés e italiano. Los otros idiomas que hablo son de la India, porque es un país muy grande y hay muchos idiomas completamente diferentes, y la escritura es muy diferente también.

La gente que vive en la India también es gente muy diferente, con diferente cultura, diferentes idiomas, y es común aprender diferentes idiomas, es normal.

 

¿Y usted quiere dirigir a los músicos de la OSN  en español?

 

¿En cuánto tiempo planea hacerlo?

De hecho estoy empezando a aprender español, la próxima vez que venga, en marzo ya voy  a hablar español. Es fácil porque es parecido al italiano, el problema es separarlos porque son muy similares.

 

¿Cuál considera que es su mayor logro profesional como director?

Como director no sé. Como músico creo que lo mejor que he creado hasta ahora es lo que he hecho como compositor, y son dos cosas. Una es que he escrito una ópera, la primera ópera que se escribe en el mundo sobre Leonardo da Vinci, y es sobre la historia del puente que Leonardo diseñó para el Bosphorus, en Estambul, Turquía, hace 500 años. Ahora el gobierno turco decidió construir el puente de Leonardo, el mismo diseño, lo mismo en todo y; escribí una ópera sobre esa historia. La parte más importante de la obra es el mensaje que la ópera comunica es que los seres humanos, debemos tratar de construir puentes para conectarnos. No el rico, el pobre, el este, el oeste, no. Debemos tratar de unirnos, y Leonardo quería dar ese mensaje también.

 

Al escribir esta ópera aprendí muchas cosas sobre Leonardo, el genio más grande de todos los tiempos. Para esta ópera usé una melodía de Leonardo, música de él que nadie conoce, es una melodía fantástica, escrita en forma de enigmas.

A él siempre le gustó hacer enigmas, él era muy inteligente, y en música es un quinto intervalo hacia abajo, un cuarto hacia abajo y, un tercero hacia abajo. Y este cinco, cuatro, tres es el Teorema de Pitágoras, el que aprendemos en la escuela, la medida de la hipotenusa de un triángulo rectángulo es igual a la suma de las medidas de los dos lados adyacentes.

 

Así que si usted tiene un triángulo rectángulo, la medida de este lado es igual a la medida de este y este lado. Uno lo aprende en la escuela, en geometría, y Leonardo lo usó muchas veces en sus trabajos, como arquitecto y como pintor, para tener la simetría perfecta. Él hizo una melodía con esto, y en mi ópera lo uso como el cimiento principal de la construcción de las dos horas y media de música. Cuando vayan a los conciertos, uno de ellos es la obertura de esta ópera.

¿Cuál es el nombre de la ópera?

The Leonardo’s Bridge (“El Puente de Leonardo) www.leonardobridge.com

 

¿Usted la va a dirigir?

Sí, y si visitan leonardobridge.com van a encontrar toda la información.

 

Esa era una de las dos cosas…

La otra cosa es que escribí una sinfonía, también es la primera vez que en el mundo se escribe una sinfonía de 80 minutos en seis partes sobre la evolución humana, de dónde venimos, hacia dónde vamos, examinando esto desde diferentes puntos de vista.

 

¿No es solo su punto de vista, entonces?

No, presento diferentes puntos de vista, y tal vez el básico es el de Jalal ad- Din Rumi (erudito religioso que nació el 30 de septiembre de 1207 en Balj , en la actual Afganistán), quien es el poeta nacional de Turquía. Él vivió hace 700 años. Escribió ese hermoso poema de la evolución de los seres humanos. La última parte de la sinfonía es este poema de Rumi en su idioma original, farsi, y los coros y la orquesta van de pianísimo a crescendo. En este poema, Rumi dice que nosotros vamos en siete etapas, como en los chacras de la India, usted sabe que tenemos siete chacras. El siete es un número muy completo, también en La Biblia. En “Las siete etapas de la evolución humana”, Rumi va desde los minerales, la vida orgánica, las plantas, los animales, la vida angelical,  y, en el último recurso de todos, la energía, la luz, lo que llamamos Dios, no sé.

 

Trabajar en estos dos proyectos fue muy interesante para mí porque aprendí mucho sobre la vida de Da Vinci y sobre las teorías de la evolución humana. Me gusta aprender cosas nuevas, me aburro mucho de las cosas viejas.

Estas dos composiciones serán presentadas en Costa Rica en los próximos años.

 

¿Está planeando mudarse a Costa Rica, o va a viajar constantemente?

Por ahora voy a estar viajando constantemente porque tengo tres hijos. El mayor tiene 21 años y estudia música, en Nueva York y es cellista. El segundo tiene 17 años, estudia en Nueva York y, es pianista y compositor y, la tercera tiene 16,  estudia violín y viola también en Nueva York y quiere ser solista internacional. Es difícil para mí quedarme aquí porque tengo que estar con mi esposa y con ellos.

 

¿Entonces su base es Nueva York?

Sí, desde hace un año. Somos como gitanos, vamos y vamos y vamos a diferentes lugares, dos años y nos toca cambiar. Pero quiero vivir aquí, solo que tengo que comprar un lugar.

 

Oficina de Prensa MCJ /Consecutivo 131/ JLR-IRG/ 11-3-2011

Ólger Villegas, hombre de una sola pieza

publicado a la‎(s)‎ 4 mar. 2011 9:27 por José Loría

Entrevista con Premio Magón 2010

Sus manos son dueñas de la fuerza y el talento con el que su corazón dibuja las siluetas de su inspiración. Hombre de familia, escultor de gran talla que recibió el reconocimiento de ser elegido como Premio Magón 2010, pero que antes ha tenido que bregar en su cam

ino para poder decir que es inmensamente feliz.

Ólger Villegas, a lo largo de 65 años de carrera ha logrado esculpir obras monumentales, pero sin duda la mayor de ellas es la tenacidad y humildad con la que le ha hecho frente a la vida.

¿Qué significa para usted la palabra esculpir?

Mire la palabra escultura tiene un significado que yo he manoseado tantísimo que creo que ya hasta se me olvidó. Es el arte del trato de las formas teniendo en cuenta los espacios y los volúmenes, que son los que sirven de equilibrio a la unidad de la obra, eso es más o menos lo que yo entiendo por escultura.  Todo lo que se relacione con escultura son formas llámense reales, clásicas o abstractas; la forma es una de las cosas, si es que se puede llamar así, que nos sirven a nosotros como medio de expresión. Cuando hacemos escultura estamos ordenando una forma, que es el vehículo de comunicación entre el creador y el observador.

¿Cómo fueron sus inicios?

Desde que tengo uso de razón me encuentro pensando en dibujar, pensando en modelar y pensando en esculpir formas muy primigenias, muy elementales; siempre mis juegos fueron esos. Creo que la vocación es una cosa que uno trae que es connatural a su ser.

Como a los nueve o diez años tuve contacto con don Joaquín Zamora, una persona muy especial que dejó huella en mi vida, él fue un escultor muy rudimentario, diría que un primitivista que hacía imaginería (arte de crear imágenes religiosas). Él me enseñó los primeros rudimentos de la talla en madera, a los 11 años durante una exposición de industriales, comerciantes y agricultores de San Ramón, también se le dio campo al arte y; en esa exposición gané el primer premio con una cabecita del poeta Lisímaco  Chavarría, emblema de San Ramón, que hoy día adorna la entrada de la escuela Jorge Washington, donde yo estudié.

Cogí la figurita, la moldeé, la llevé a cabo en un material que fundamentalmente contenía cemento y otros materiales y la dejé ahí en mi escuela, donde yo nací como un recuerdo; ahí permanece esa pieza a pesar de los años que tiene se mantiene intacta.

Mi madre se tuvo que venir de San Ramón a trabajar a San José, y recuerdo que entonces me vine al taller de Manuel Zúñiga. No es sino hasta un año después que entro a la escuela de Bellas Artes y continuo mi carrera de taller un poco ahí y otro poco en Alajuela y, en la casa de Néstor Zeledón Varela. Pero hay un momento en que le comienza a uno a desesperar, entonces fue cuando planteé la posibilidad de ir a México sin un cinco en la bolsa, pero don José Valenciano, me regaló un pasaje de ida y regreso a México.

¿Cómo fue esa experiencia?

Fue una experiencia muy hermosa porque México presenta un panorama en el campo del arte muy amplio. Logré entrar a la escuela de la Esmeralda, una academia de escultura y de pintura que es hoy día la Escuela Nacional de Pintura y Escultura. En el Distrito Federal, en la calle de San Fernando IV, Colonia Guerrero.

Yo viví ese primer año en 1963, me vine para acá y terminé mi carrera de Bellas Artes en la Universidad de Costa Rica, tuve intenciones de quedarme como profesor pero no fui aceptado. Di lecciones un tiempo en la secundaria y volví a México en 1970.

De acuerdo con su experiencia ¿qué debería hacer un escultor joven para hacer de esto una carrera permanente?

Mira lo único que se necesita para ser un escultor permanente es tener vocación, cuando la persona tiene vocación tiene muchas propiedades, muchas condiciones.

Hay que predicar con el ejemplo, yo no recuerdo haberle negado la oportunidad o un consejo necesario a quien me lo pidiera, no tengo por qué. Yo creo en esto que te digo, una persona que tiene vocación, como dicen vulgarmente, se despezuña es capaz de desnarigarse si es posible por encontrar lo que él desea y al final lo logra porque es la fuerza de la persistencia que da la vocación.

Y en este sentido usted precisamente ha sido maestro de muchos escultores en el país…

Bueno, yo lo que más he hecho con esas gentes que dicen que yo fui su maestro fue estimularlos, motivarlos sobre todo porque uno debe ser un gran motivador eso es lo más importante porque nadie hace artistas. Claro hay que enseñarle a un principiante, cómo se toma, se afila o se golpea una gubia para cortar madera, cómo se golpea una piedra, o se toma el cincel, o cómo se corta la piedra, o se golpea para sacar el mayor cospe (corte). Todos los conocimientos técnicos del oficio y motivarlos. Hay miles de formas de motivar a un muchacho para que tome impulso en su carrera.

Eso es parte de la docencia, si uno no es una persona apta para eso no tiene razón de estar ahí, porque sería una actitud farsante; uno está ahí porque ha acumulado una serie de conocimientos que desea poner en manos de los que quieran aprender…

Las personas deben ser de una sola pieza y comprender que si se tiene una posición es porque tengo las condiciones necesarias para poder ayudar y estimular a la gente que necesita.

¿Cuál considera que es su obra maestra? ¿Cuál es la obra que, para usted, es la más representativa de Ólger Villegas?

Hay muchas obras, hay una serie como de seis figuras que son variaciones sobre el tema del amor, esas piezas son muy hermosas y las quiero mucho; también hay una serie de maternidades que tienen que ver mucho con la crianza de mis hijos.

He sido un hombre de familia, quiero mucho a mi esposa y a mis hijos, entonces por mucho tiempo el motivo de mi escultura se centró en la maternidad, yo veía muchísimas actitudes entre la madre y el niño y esa fue mi temática durante muchos años.

Hay unas obras de maternidades extraordinarias como, “El Arrullo Maternal”, “Mi Beso Maternal”, “Mi Regaño Maternal” esta última es una pieza muy bonita de una negra que está en el museo Takei, en Japón. Y las de la serie que te digo de las variaciones sobre el tema del amor que son: “La Caricia”, “Los Amantes”, “El Idilio”, “El Beso”, y dos más que no recuerdo. Estas son piezas separadas que tienen una serie de soluciones plásticas que ya comenzaban a identificar un estilo muy personal mío.

Pareciera por lo que me dice que está listo para seguir esculpiendo

Quiero seguir trabajando, yo no me ubico o no me visualizo de vagabundo, no puedo. En mis ratos de oración, lo único que le pido al todopoderoso es que me dé salud y trabajo nada más, solamente salud y trabajo porque yo disfruto mucho de lo que hago, soy una de las personas que de verdad se deleita realizando lo que hace.

Cuando desarrolla una escultura que no sea a pedido ¿qué pretende transmitir? ¿Cuál mensaje debería llevar la escultura a la sociedad?

Mira todas las manifestaciones artísticas son expresiones de belleza. El arte es la expresión de la belleza ideal por medio de las formas sensibles, llámese escultura, pintura, arquitectura, teatro, danza;  todo los que son las manifestaciones estéticas eso es expresión de belleza.

El arte es eso, todas deben de ser un mensaje al espectador, por eso hay cosas que a uno le llaman más la atención. Para mí es más importante hacer una obra creativa, una obra que sea el producto de mi talento y mi sensibilidad que hacer por ejemplo un retrato; el retrato es una cosa mecánica claro que es una escultura,  es una forma y es parte del trabajo de la escultura. Pero en la vida cotidiana común  y corriente de todos los días lo más lindo es estar haciendo algo donde la creatividad esté de manifiesto dándole espacio al espíritu, a la creatividad Yal talento, en fin esas son las obras que a uno más le agrada hacer.

¿Esperaba en algún momento recibir el reconocimiento oficial que le otorga el premio Magón?

Yo nunca jamás de la vida me puse a trabajar pensando en premios, yo me puse a trabajar porque necesitaba darle cancha a mi espíritu, a mi sensibilidad, a mi escaso o mucho talento, simplemente a los deseos tan grandes de trabajar, de hacer las cosas, eso es o era lo más importante pero si además de eso un día de tantos la gente te reconoce y te obsequia un galardón te cae de perlas. En mi caso me vino a confirmar que no estaba equivocado en mi camino, o en lo que quería o deseaba hacer, que no estaba equivocado cuando pensé que mis ideales se iban a

Ólger Villegas

reconocer algún día, que la labor y la consecución de mis ideales, la consecución de haber realizado tanta obra, todo lo que dice el premio que es una cosa muy cierta se me iba a reconocer.

Eso es para sentirse inmensamente feliz y eso es lo que yo siento y eso es lo que pienso, el día que me dijeron que yo era el premio Magón, que me lo dijo mi gran amigo Manuel (señor ministro), que tenía años de no verlo porque la última vez nos vimos en el 2000, en Italia… Me sorprendí cuando oí la voz yo dije ¿quién será? -Mira soy yo Manuel Obregón, ministro de Cultura - Hola Manuel ¿qué tal cómo estás? ¡Qué alegría! ¿En qué te puedo servir? - Te llamo para saludarte y para felicitarte porque te otorgaron el premio Magón 2010.

Casi me da un patatús, me tuve que agarrar de la silla donde estaba, fue una sorpresa, una impresión, una emoción tan grande que te digo se me salieron las lágrimas, se me vinieron los mocos, se me torcieron las patas, de la emoción y de la alegría tan grande que me produjo.

Es un gran reconocimiento…

Imagínate como se puede uno sentir de orgulloso y sobre todo qué satisfacción más grande saber que me han dado el máximo galardón que en este país se le da a un artista, por la trayectoria de toda una vida al servicio de la obra, son casi 65 años de trabajar en esto así es que imagínate, querido amigo, si no es para sentirse uno inmensamente orgulloso y feliz.

¿Cuál es el mayor reto artístico que ha afrontado en su carrera, la obra con la cual usted se vio más retado?

Bueno mira, he tenido mucha suerte todavía no he tenido esa dificultad de no poder realizar algo en escultura, todo lo que me he propuesto dichosamente y gracias a la providencia lo he podido hacer. Me duele tal vez que con el tiempo uno va perdiendo capacidad los años no pasan en vano; no sé cómo irá a ser mañana pero si quisiera aunque sea ya no las ocho o diez hora diarias que a veces trabajo,  por lo menos que me dé la capacidad de trabajar unas tres o cuatro horas al día bien trabajadas y siempre seguiré siendo el hombre más feliz de esta vida.

Vendía piezas (en varios países) de esa manera logré mantener a toda mi familia, todos estudiaron, todos hoy día gracias a Dios son profesionales; pero eso es una tarea  muy ardua, muy difícil. Mucha gente lo ve en la calle a uno y si supieran las amarguras, si supieran los sacrificios y las privaciones que uno ha tenido que vivir para poder ser lo que es hoy; si la gente no se imagina lo que ha tenido que padecer para llegar a lograr su cometido, de lo cual me siento feliz.

Claro que hoy día estoy todo maltrecho, me duelen las rodillas, me duele una cadera, me duelen los hombros de andar jale que jale cajas en los aeropuertos, con elementos tan pesados como los bronces y todo eso va en detrimento de su salud, pero me siento bien, me siento tranquilo y muy realizado y sobre todo en este momento soy una persona inmensamente feliz.

¿Cuál obra le falta  a usted por hacer?

Quiero hacer una exposición, quiero hacer unos mármoles y quiero hacer unas maderas para juntarlas con una cantidad inmensa que tengo de bronces para hacer una gran exposición ya como para concretar, para redondear mi obra y el prestigio.

Sería una exposición sumamente variada, así demanda que sea porque si va a ser para demostrar todo lo que he hecho, por lo menos la mayoría de las cosas que he hecho pues debe ser de todo.

¿Cuántas esculturas ha hecho usted a lo largo de su carrera?

Nunca he llevado la cuenta.

Más de 200, más de 300…

No mucho más, una de las cosas lindas que ha tenido este premio es que logré darme cuenta de la cantidad exagerada de obras que he hecho; porque mi hijo  lleva un record de las más sobresalientes y es una cantidad sumamente respetable, no te podría decir cuántas pero yo te aseguro que son bastantes las piezas que he hecho de escultura y cabalmente eso me sirvió de información, dije yo: ¡pero Dios mío! no en vano he trabajado tanto y durante tantos años.

De acuerdo con lo que usted ha visto en el ambiente artístico ¿Qué considera usted, que le falta al desarrollo de la escultura en Costa Rica, en qué podría mejorar?

Mira hacen falta muchas cosas, hace falta más información, hace falta mayor estímulo a la escultura y sobre todo hace falta más seriedad, porque encuentro que el trabajo de la escultura se ha diluido en una serie de tendencias de ahí se va y me vale madre, como dicen los mexicanos, y nosotros decimos le va el chiripazo. No es conveniente eso debemos tener un concepto formal, debemos tener información sobre conocimientos fundamentales y básicos de lo que es la escultura figurativa.

Debemos conocer los medios técnicos de realizarla y posteriormente pensar en evolucionar pero que no nos suceda lo que decía el maestro Ruiz Hernández: “el gran problema que tienen hoy los muchachos nuevos es que quieren comenzar por donde terminaron los grandes maestros”; y es cierto, todo el mundo quiere hacer escultura a lo Picasso, todo el mundo quiere hacer escultura a lo Brancusi, todo el mundo a lo Barlach…Bueno está bien si eso fuera la culminación de un proceso en una carrera artística pero si comenzamos a echar una serie de marionetas y de cuchufletas a la escultura y al público a querer embelesar al público con esas pendejaditas no vamos a ninguna parte, debemos  de ser un poco más serios, debemos de entender que el arte es una cosa muy seria, es un compromiso.

Yo no sé cómo entienden el arte las demás gentes yo siento que para mí el arte es un compromiso muy serio, es algo que llevo muy dentro, es algo que quiero con toda el alma, es la razón de mi vida, por lo tanto, no debo profanar ese sentimiento con cosas veleidosas, con cosas sumamente fatuas, intrascendentes  y sumamente perecederas para terminar rápido. Quiero que la obra mía sea una cosa que perdure, que perdure tanto en la mente como en el corazón de la gente que la mira.

¿Qué otras obras suyas están cercanas a la población? Cómo para que la gente pueda verlas y conocer su trabajo…

Lamentablemente eso es lo doloroso, no he tenido la oportunidad de trabajar obras para sitios públicos que es lo que aquí hace mucha falta, porque eso me hubiera dado oportunidad de tener más desahogo económico para un buen taller, un lugar donde enseñar a una serie de gente, de jóvenes y aún de adultos que tienen un gran talento, una gran habilidad pero que no tienen títulos académicos ni posibilidades de entrar a la universidad, de estar en una academia. Si yo tuviera unos cuantos medios tendría un centro un espacio amplio para llevar a trabajar a esas gentes y enseñarles los mecanismos técnicos para que hagan escultura sobre todo para que tengan un concepto formal del oficio y de cómo se realiza una obra artística en diferentes tamaños. Pero eso es una enseñanza mecánica puramente porque tú no puedes hacer artistas.

La obra es muy personal de cada quien, es un momento feliz del artista, pero un momento feliz de cada ser humano, de cada individuo; esta persona aprendió cómo se hacía un molde, cómo se modelaba, cómo se tallaba, lo que es puramente tecnología. Pero luego hay que decirle que debe leer y tener información para que sepa que el arte es cuestión de sensibilidad, es cuestión de talento. Eso es muy breve porque el que tiene interés en el arte no necesita mucho calor, solamente hay que entusiasmarlos, hay que motivarlos.

Si usted tuviera que realizar una obra de arte que represente la identidad costarricense ¿Cómo sería esa figura, cómo se la imagina?

Mire yo tengo un concepto del costarricense, tal vez esté equivocado o no, pero yo creo que todos los seres son buena levadura, el gran problema es que nos contaminamos en el transcurso de la vida; por eso es que unos piensan de una manera y otros piensan de otra. Yo tengo una manera de ver al costarricense como una persona buena, emprendedora, diferente porque siempre está deseosa de aprender, de estudiar; tiene un concepto de la democracia,  tal vez de democracia un poco alcahueta y todo lo que quieran, pero en el fondo el costarricense tiene un alma noble. Entonces tendría que buscar una forma que tenga más o menos esas características para que sea la representación de la idiosincrasia del costarricense.

Aparte de esculpir ¿A usted qué le gusta realizar en su tiempo libre? ¿Cómo pasa el tiempo?

Estudio canto, aunque no lo creas, estudio canto con Danilo Chávez un ex alumno mío que ahora es mi profesor, pero a quien yo llevé a donde Claudio Brenes con el cual estudió; estudio canto con él. También me gusta mucho la poesía, tengo poesía sí, no muy buena ni qué sé yo. Yo digo que la poesía mía más que nada son vivencias que yo apunté tal y como llegaron.

¿Recuerda un párrafo de alguna de sus poesías?

Fíjate que tengo un defecto yo  nunca me he aprendido un tema, pero hay uno muy bonito que dice:

Bongo que a la deriva

a veces coronas la cresta de impetuosa ola

y luego te pierdes en el vacío,

verde azul inmensidad que al descomunal navío

a un punto reduces sobre el horizonte

 

Se llama bosquejo del mar, es como una acuarela, del momento en el que uno se ha parado a ver el mar y se sorprende de ver la inmensidad y la majestuosidad del mar. Tengo varios poemas del mar, hay otro que dice:

Si vas por la orilla del mar sabrás que soy espuma y sal, concha, caracol y pez;

que amando soy como el mar, que canta su romance eterno de bongo y olas sobre azul inmensidad.

Te llenarás de mí si vas por la orilla del mar

y así sentiré el rítmico temblor sensual de tu pie ligero sobre mi ser.

 

Un comentario final…

Sí, quiero agradecer a todos los miembros del jurado, en este momento no tengo el nombre de ellos pero quiero que sepan que los quiero con todo el corazón, que soy un hombre muy agradecido, que el hecho de haberme dado el premio Magón me llena el alma de satisfacción, que les agradezco el haber comprendido el mensaje de mi obra después que auscultaron el material que yo di, que no tengo ni palabras ni medios con que pagarles tanta bondad; a ellos y a los que presentaron mi nombre para tomarme luego en cuenta para el premio Magón.

Para ellos y para todo el pueblo de  Costa Rica que me pude haber quedado en otro país trabajando pero que decidí venirme a mi patria porque la amo sobre todas  las cosas, esta es mi tierra, aquí crecí, aquí me hice hombre y aquí me quiero morir, por más defectos que tenga esta patria es la tierra más linda, es lo máximo. Vivo feliz de ser costarricense y por tal razón quiero decirles a los costarricenses que me siento profundamente orgulloso y agradecido con todas aquellas personas que me quieren, que aman las cosas que he hecho y que me han demostrado todo el calor humano y la admiración en sus felicitaciones.

 

Batuta de japonés dejó Costa Rica

publicado a la‎(s)‎ 22 dic. 2010 12:28 por José Loría   [ actualizado el 22 dic. 2010 12:33 ]

Entrevista a Chosei Komatsu
Noviembre 2010
 

 

Nativo de Japón, Chosei Komatsu obtuvo su Bachillerato de Literatura en Estética de la Universidad de Tokio y un Doctorado en Dirección Orquestal de la Escuela de Música Eastman en Nueva York. Desde mayo de 2003 y hasta noviembre de 2010 estuvo frente a la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) como director musical, responsabilidad que compartió con la titularidad en la Orquesta Sinfónica Central de Aichi en Nagoya, Japón.

 
 

En su currículo destaca haber sido director principal de la Orquesta Filarmónica de Tokio, de la Sinfónica “Shinsei” de Japón, de la Sinfónica de Kitchener-Waterloo y del Ensamble de Cámara Canadiense. Se le invitó a dirigir ópera y ballet en cuatro continentes; en la Orquesta Sinfónica de Montreal,  en la de San Petersburgo, junto a la Orquesta Filarmónica Nacional de Kiev, la de Seúl, y la de Japón, y en la Orquesta Sinfónica Nacional de Venezuela, entre otras

 

Chosei Komatsu recibió la beca de dirección orquestal Leonard Bernstein en el Festival Schleswig-Holstein en Alemania y la beca para dirección de orquestas del Festival de Aspen, en Estados Unidos.

 

Estuvo a cargo de la gira que realizó la OSN en septiembre de 2005 a Japón, por la celebración del 70 Aniversario de las relaciones diplomáticas entre ambos países. De esta y otras experiencias en su período como director conversamos con él.

 

 

¿Considera que la OSN tiene la madurez de los 70 años que recién cumplió? ¿Hacia dónde debe viajar ahora la OSN?

Es una orquesta de clase mundial y un maravilloso símbolo cultural para el país.

Hay dos aspectos que se deben continuar fortaleciendo, como usted sabe la orquesta ha estado en varios países de Europa en los últimos años, pero se debe mantener la presencia internacional, al mismo tiempo se debe mantener el programa de conciertos didácticos para niños y adultos y, también fortalecer la extensión cultural.

Yo tuve la maravillosa oportunidad de estar en Guanacaste, es importante ir a las comunidades.

  

¿Qué diferencias existen entre los músicos japoneses y los músicos de Costa Rica?

Obviamente la cultura e idiomas. El amor y la dedicación a la música es la misma. Me siento muy satisfecho por la dedicación del grupo. Tras siete años de conocer Costa Rica y su ambiente artístico

 

¿Qué percepción tiene de la expresión musical de los artistas costarricenses?

Son músicos muy disciplinados y con un gran interés por su trabajo. El compromiso es clave y principal herramienta de trabajo.

 

¿Cuál es la base para ser un buen director?

Entender la música y un fuerte liderazgo para con los músicos y una visión clara para el futuro. Claro uno no es un dios, por lo que hay que mantener una mente abierta y tratar de hacer el mejor trabajo que uno pueda. En esta orquesta hay mucha disciplina y eso me enorgullece. En todo caso si en una orquesta no hay disciplina y rendimiento el problema es el director y no los músicos.

 

¿Cómo está el campo de la dirección orquestal en Costa Rica?

Hay muchos directores emergentes y me siento optimista por lo que he visto. Hay muy pocas oportunidades para ellos, es el único inconveniente, pero de todas formas hay mucha gente talentosa. Creo que programas como el Sistema Nacional de Educación Musical (Sinem) son una maravillosa oportunidad para los directores emergentes.

 

¿Técnicamente considera que el Teatro Nacional es el espacio ideal para ser sede de la OSN?

El Teatro Nacional es sin duda un lugar especial para Costa Rica, diría que la principal limitación que existe es el espacio porque hace un siglo las orquestas eran de 60 músicos y en nuestros días, en ocasiones, se requiere de 110 personas en el escenario.

 

Hablando de la sede de la OSN ¿Cómo es la experiencia en Japón en cuanto a la participación de las orquestas en otro tipo de espacios?

Sin duda la extensión cultural es un aspecto que se debe fortalecer. Las orquestas de Japón van a cada pequeña ciudad, aunque las audiencias sean pequeñas. Desde mi experiencia las orquestas no deben ser percibidas para cierto público solamente; además de música sinfónica se puede tocar la maravillosa  música de películas,  por ejemplo, y esto es algo que llama la atención de audiencias más amplias.

 

¿Considera que durante el período de su dirección la OSN alcanzó la categoría de orquesta de clase mundial que se propuso al inicio de su gestión?

Creo que sí, la calidad de orquesta de clase mundial ya estaba ahí. Creo que aporté para que el trabajo de la orquesta se diera a conocer más en el exterior, y ya se está pasando la voz a través de los artistas invitados y las personas que durante este período han trabajado con la orquesta. Ahora la gente sabe que hay una maravillosa orquesta en Costa Rica.

 

¿Qué debe implementar su sucesor en la OSN?

Sé que van a escoger un buen director, porque todos los candidatos son excelentes. Me gustaría que aproveche lo que se logró durante estos años y pueda continuar el trabajo por un buen tiempo. Le deseo lo mejor.

 

¿Cuál ha sido su experiencia con los medios de prensa y específicamente con la crítica?

Ha sido muy buena sobre todo con lo referente a los conciertos de extensión cultural, en cuanto a la difusión como a la crítica. Me impresionó que algunos medios dedicaran hasta dos páginas de cobertura. También recuerdo la cobertura que se hizo de la ópera “Madame Butterfly”, fue increíble.

 

¿No recibió críticas negativas?

Sí claro a veces, así como otras veces exaltaban el trabajo, yo lo veo más como una revisión del trabajo. En mi caso la crítica no afecta de ninguna manera el trabajo con la orquesta y tampoco se utiliza como realimentación. La mejor crítica viene de mí mismo.

 

¿Qué le faltó por realizar con esta orquesta?

Tal vez grabaciones, pero puede ser que quede para la persona que venga. Después de siete años en los que hemos trabajado tan fuerte, quizá el próximo paso sea grabar un CD o DVD.

 

¿Tras una experiencia de siete años en Costa Rica, volvería a asumir un reto similar?

Sí es muy probable. En Japón, hace 15 años todos los directores eran extranjeros, pero eso ha ido cambiando. La competencia es muy intensa, aunque hay 22 orquestas de carácter mayor como la OSN en Costa Rica. La naturaleza de mi profesión es muy internacional y yo lo disfruto.

 

¿Qué se lleva de Costa Rica?

Me habría gustado tener más tiempo de explorar las bellezas del país. Fui a algunos lugares como Manuel Antonio, por ejemplo; pero he trabajado muy duro, la próxima vez que regrese lo haré de vacaciones.

 

¿Qué planes vienen para usted?

Ahora vivo en Japón y estoy en medio de conversaciones sobre ofertas que no puedo revelar.

 

¿Algo que quiera agregar de su experiencia personal o profesional?

Me encanta este país y su audiencia. Creo que la OSN tiene características maravillosas que ofrecer al país y deseo que siga creciendo y fortaleciéndose.

 

-*Se agradece la reproducción total o parcial del contenido: Créditos Oficina de Prensa MCJ.

 

Diferenciación marca el éxito en el mundo de la moda

publicado a la‎(s)‎ 30 nov. 2010 13:19 por José Loría

 

Entrevista a Abraham de Amézaga*

Experto internacional en moda y redactor en Europa para Vogue Latinoamérica y México
Noviembre 2010

 

San José, 25 de noviembre de 2010. Periodista redactor de las ediciones Latinoamérica y México de la revista Vogue, especialista en moda y lujo. Amézaga es además conferencista internacional. Precisamente a eso vino a Costa Rica, en el marco de la Feria Diseño 10 que realizó el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo del Ministerio de Cultura y Juventud en conjunto con el Ministerio de Economía Industria y Comercio, entre el 29 de octubre y el 7 de noviembre, en la Antigua Aduana.

 

Conversar con Amézaga no es solo hablar de moda, al menos desde la idea preconcebida con la que pueda identificarse alguna mayoría.  Su opinión va más allá, a lo que él denomina el arte del buen vivir, sobre eso y otros temas conversamos con él. Este es un extracto de la entrevista.

 

¿Por qué la moda es tan importante para la sociedad?

La primera necesidad  que la moda de alguna manera suple es el cubrirnos, resguardarnos del frío, protegernos en definitiva. La moda es una industria, es creatividad, es ilusión, es sueño, una serie de componentes que hacen que sea de actualidad, y que siga así cada vez con más fuerza.

 

¿Cómo es una buena revista de modas?

Es aquella donde hay buenos diseñadores, buenos fotógrafos, por supuesto buen soporte, buen papel, buena impresión, calidad, sobre todo calidad. Una publicación que propone a la lectora, luego  ella dispone, elige tal y como lo puede hacer con cualquier otro producto. Ya digo, es la calidad ante todo. Calidad  sobre moda, belleza, decoración, viajes.

 

¿Cuál es su objetivo como redactor de la revista?

Humildemente contribuyo desde Europa dando a conocer los eventos que tienen lugar en París, Londres, Milán, Barcelona, y que son relacionados con la moda, la belleza, el arte de vivir. Ustedes por ejemplo aquí (Antigua Aduana) exponen y dedican más tiempo a vivir  y al contacto humano y es algo maravilloso que en Europa lo hemos perdido. Europa es demasiado materialista, un  continente que no es lo que fue.

 

¿Es la moda arte o comercio?

La  moda tiene de todo, creatividad, comercio. Como industria, los diseños hay que venderlos, debe haber empresarios. Las grandes firmas venden el 60 o 70%  gracias a todos los japoneses, rusos, chinos, mexicanos, que visitan nuestros países.

 

¿Qué aportes hace la región Latinoamericana a la moda?

Yo creo que una parte muy importante, aporta color, una mujer muy femenina, una mujer presumida, una mujer  a la que le gusta lucirse, una mujer sensual, un tipo  de varias mujeres pero en esa  línea diría yo, positiva además; una mujer que está orgullosa de  ser mujer  y de asumirse como tal.

 

¿Que ha visto en Costa Rica con respecto al diseño?

En mi blog de Vogue colgué un artículo titulado “Mina de Creatividad”, que creo que ya con ese título es decir bastante. He visto  gente que lo hace muy bien, como por ejemplo las colecciones  de Marcel, eran estupendas, muy femeninas, muy internacionales.

 

También la colección fantástica de Carlos Villalobos, unas chaquetas con cortes impresionantes. Luego la idea genial de “Va de Nuevo” de esos bolsos reciclados, hechos con piezas de cuero  reutilizado.

 

¿Cuál debería ser la prioridad para los diseñadores emergentes?

Pues debe ser consciente de que lo que diseña, lo debe de vender y que debe entrar como un buen empresario al mercado. El gobierno también tiene que apoyar, la cámara de comercio, la cámara de  industria.

 

¿Cómo identificar mercados, por ejemplo?

Primero se tiene que ser consciente y consumir lo tuyo, lo que se hace aquí ya que eso genera puestos de trabajo, no hay que cerrarnos tampoco ni ser un país que se aísla pero primero  tener la conciencia de consumir lo de aquí.

 

Siempre hay que apostar por el país, de hecho tengo otro blog que  se titula “Hecho en Europa”, en el que me muestro muy orgulloso del producto hecho en Europa, y consumir lo nuestro, lo Europeo, no lo “Made in China”.

 

¿Qué tipo de empleos genera el mundo de la moda?

Muchísimos, el que suministra los botones de las camisas, la cortadora, el que produce la tela de la camisa, la cortadora, son infinidad de puestos de trabajo. Si usted va por ejemplo a la Semana de la Alta Costura de París, en la Casa Channel  verá que es un trabajo como de antaño, todo se hace a mano.

 

Los cortes, y demás los realizan infinidad de mujeres que les llaman “le petit main”,  (las pequeñas manitas) que se ocupan de coser, de bordar, es delicioso verlo, es impresionante  porque aparte uno va viendo todo ese trabajo maravilloso magistral, que se sigue manteniendo y que el gobierno francés está orgulloso, porque es imagen de Francia, prestigio, saber hacer, en definitiva es patrimonio.

 

¿Cómo percibe que afectó al mercado de la moda la crisis, tanto en la producción como en la creación?

Afortunadamente como dice el dicho: “no hay mal que por bien no venga”, lo que hizo la crisis fue limpiar un poco el mercado, ya además  estaba saturado, había marcas de primer nivel que estaban sacando productos que no tenían sentido. Productos que el precio que tenían no estaba en consonancia con la calidad.

 

Ha habido muchas marcas que han desaparecido, otras han crecido pero sobre todo ha depurado el campo. Y otra cosa muy importante ha hecho consciente al consumidor de que hay que comprar lo necesario. No vamos a cargarnos de cosas y cosas, ¿para qué? Vive tu vida y compra lo que te va bien, para ti, no para vivir de cara a los demás.

 

En Costa Rica antes había muchas maquilas, luego por la competencia de países como precisamente China fueron desapareciendo.  En ese contexto para los diseñadores emergentes de este país que ha apostado por otro tipo de producción en masa como los microchips ¿Cómo se vislumbra un panorama? Apunta siempre la moda a la producción masiva?

No necesariamente, la alta costura no es masiva, es a la medida. Un traje de alta costura puede costar fácilmente 10 mil o 12 mil euros. Pero estamos hablando de lo mejor luego hay escalas. No es lo mismo Christian Dior o Versace que  ir  a una tienda departamental que te cuesta una chaqueta 10 dólares. La calidad, el país y el lugar en el que se fabricó no son iguales.

 

Menciono que dentro de la moda hay muchos estratos, estamos hablando de alta costura que es producción a la medida; “Prêt-à-porter” (listo para llevar) producciones de lujo para grandes casas o nombres y luego ya va bajando.

 

Pero bueno si no se puede fabricar en Costa Rica, habrá que deslocalizar, pero sobre todo hay que apostar por intentar hacerlo en casa, aunque sea un poco más caro y creo que habría que concienciar a la gente que aunque el producto que ellos compren es más caro que ese “Made in China” o ese “Made in Bangladesh”, están ayudando al país, es nuestra cultura, es nuestra gente la que está yendo a trabajar.

 

¿Qué debería hacer un diseñador en cualquiera de las escalas para comercializar su producto?

Hay que hacer una moda que seduzca al país pero también pueda seducir a otros países. Uno tiene que saber desde el primer momento para quién quiere diseñar, debe imprimir un estilo que luego se hará realidad, siempre y cuando se tenga un apoyo industrial, porque el diseñador no puede ser diseñador, empresario, jefe de prensa y comprador.

 

En muchas firmas han logrado el éxito porque hay una simbiosis entre el diseñador y el presidente de la empresa. Tampoco hay que apuntar a lo folclórico, ni a una moda nacional en cuanto al diseño. El objetivo último de la moda es venderlo.

 

Costa Rica, un país en vías de desarrollo ¿Cómo se puede insertar en el mundo de la moda para ser competitivo?

No se puede competir con Francia, con Italia ni con España, al día de hoy lógicamente, por ser un país pequeño, con otras realidades, pero a lo que estoy viendo es un país donde la clase media está muy asentada y con calidad de vida.

Cuadro de texto

“El saber hacer, el lujo no como ostentación, sino como armonía, como belleza al extremo y calidad absoluta”.

Abraham de Amézaga

 

Costa Rica tiene que buscar su espacio, aquí se apuesta por el reciclaje por ejemplo y eso es maravilloso. Es decir, el país siendo consciente de sus posibilidades  puede llegar a la clientela local, no se trata de conquistar el mundo, primero se debe conquistar a los costarricenses. Una vez que se consolide, que haya ayuda y confianza de la gente, podemos dar el paso de ir a seducir mercados cercanos, México por ejemplo, Panamá, pero marcando un sello de “Moda de Costa Rica” una moda que transmita calidad, saber hacer, conciencia y sostenibilidad.

 

Una serie de componentes esenciales y que sea diferente, porque en este mundo global quien tiene éxito es el que marca la diferencia.

 

Usted vive en Europa, habría quien puede pensar que su visión sobre lo que pasa en Latinoamérica es una visión muy foránea…

En Europa está el saber hacer, la historia, hay que tomar ese continente como modelo, no digo copiarlo, o intentar competir. Yo simplemente informo desde Europa a Latinoamérica lo que las grandes firmas y los grandes diseñadores hacen allá, los desfiles de impacto por ejemplo. El saber hacer, el lujo no como ostentación, sino como armonía, como belleza al extremo y calidad absoluta.

 

¿Qué disfruta más de su trabajo?

Tengo la suerte de que cada día de mi vida es distinto, cada día encuentro gente distinta. Doy gracias al cielo de poder hacer lo que me gusta, que es hablar lo bello de la vida, de la belleza de las cosas y el talento y pasión de la gente.

 

 

-*Se agradece la reproducción total o parcial del contenido: Créditos Oficina de Prensa MCJ.

-Agradecimiento a Carlos Villalobos de la Revista Perfil, por la coordinación para esta entrevista.

“El saber hacer, el lujo no como ostentación, sino como armonía, como belleza al extremo y calidad absoluta”.

Abraham de Amézaga

-Oficina de Prensa MCJ /Consecutivo 619 /JLR / 25 noviembre, 2010.

Sus ojos son la ventana del Teatro

publicado a la‎(s)‎ 30 nov. 2010 12:43 por José Loría

Entrevista con Vivian Martínez
Crítica de Teatro cubana
Octubre 2010

 

La crítica de teatro cubana Vivian Martínez, visitó Costa Rica, con el propósito de participar del V Encuentro de Teatro que organizó el Teatro Popular Melico Salazar, la Compañía Nacional de Teatro y el Taller Nacional de Teatro (TNT), bajo el abrigo del Ministerio de Cultura y Juventud, en octubre de 2010.

 

El propósito principal de su visita fue impartir un taller de Crítica Teatral que se dirigió a estudiantes de comunicación, periodistas culturales y a todos aquellos que se interesaran en la reflexión teatral. Este espacio se desarrolló en los salones del TNT, lugar de preparación académica de futuros actores y productores teatrales.

 

Martínez crítica e investigadora teatral, se graduó en Teatrología de la Universidad de La Habana, ciudad donde nació en 1956. Divide su tiempo en múltiples ocupaciones, es secretaria general del Centro Cubano de la Asociación Internacional de Críticos de Teatro (AICT),  miembro del Consejo de Dirección de la Escuela Internacional de Teatro de la América Latina y el Caribe, del Consejo Asesor de la Editorial Letras Cubanas y del Festival Internacional de Teatro Latino de los Ángeles.

 

Entre 1987 y 1990 dirigió la revista Tablas, desde el 2000 dirige la revista especializada en Teatro Conjunto y el Departamento de Teatro de la Casa de las Américas, desde donde organiza la Temporada Mayo Teatral.

 

Su verbo es fácil y sólido, con él demuestra su experiencia y el ánimo de compartir sobre lo que se nota es su gran pasión, el teatro.

 

¿En qué consiste la crítica teatral?

La crítica teatral se puede ver de muchas maneras, es un género periodístico, un espacio de opinión, es la expresión también que creo que más me  interesa, la de la necesidad de un pensador del teatro de compartir con los artistas y los espectadores,  una opinión sobre un hecho estético y escénico, que expresa una visión del mundo.

 

El crítico al analizar esa visión, de algún modo, también expresa la suya. Es algo que se hace como cualquier otra manifestación artística  por una necesidad expresiva.

 

Usted indicó que la crítica es creación y es oficio ¿qué tipo de características debe tener un crítico?

 

La crítica es oficio porque el crítico debe de manejar una serie de herramientas  que le permitan ejercer su opinión; que es una opinión se supone  autorizada, porque tiene conocimiento. Creo que el crítico  es un espectador  interesado, pero además informado.

Es oficio porque  necesariamente el crítico debe dominar la historia del teatro  con todas las corrientes estéticas, los nombres que han figurado en esas historias, los directores, actores, dramaturgos. Deliberadamente no dije primero dramaturgos, porque tenemos el vicio de poner primero la primacía del texto y no necesariamente tiene que ser así, porque el  lenguaje del teatro es el de la representación y no el de la literatura dramática que está para los libros y para  otros lenguajes.

 

Tiene que dominar la historia  del teatro, la teoría teatral, experiencia acumulada, sistemática de ver mucho teatro, de leer mucho teatro, de estar en contacto  activo con la  gente que hace el teatro. Esto para entenderlo como un proceso de creación mutante, en desarrollo, que tiene muchas posibilidades, no hay un teatro  sino muchos teatros en una sociedad o en el universo de toda la creación contemporánea.

 

Es creación, porque una  vez que el crítico domina todas estas herramientas y el lenguaje  que también es algo  que necesariamente tiene que dominar, porque es su vía de expresión; tiene que crear y proponer  un discurso con valores literarios  y con riqueza, hermosura y metaforización. Incluso yo defiendo  que los críticos tienen que llegar un poco más lejos y aventurarse  a fabular, a especular, a soñar, para llenar los huecos que simplemente con la razón no se pueden terminar.     

 

El teatro  es un hecho comunicativo, que no solo se dirige al raciocinio, sino también a la emoción, a la sensorialidad, y todo eso el crítico debe poderlo captar, procesar y transmitir a los  lectores, oyentes o al espacio de un foro donde también se ejerce la crítica y  se comparte con otras personas.

 

¿Está obligado el crítico  siempre a dar una  opinión?

 

Para ejercer la crítica  tiene que dar una  opinión explícita o implícitamente porque si el crítico divaga  pero no manifiesta un punto de vista  no está ejerciendo verdaderamente un criterio.

 

Como lo dije al principio lo que hace la crítica es transmitir una visión del mundo  que toma como base de  análisis el hecho artístico. Por lo tanto, siempre se debe dejar clara cuál es esa posición que se tiene frente al mundo, que es en definitiva la ideología de un espectáculo  y la de  un producto crítico.

 

¿Tratándose de términos subjetivos, qué obtiene la sociedad  entonces  a la hora de leer una crítica?

 

La sociedad obtiene una orientación  sobre el teatro, un estímulo para  acudir al teatro, una reflexión sobre la propia realidad, sobre el estado del mundo, sobre las cosas que ataña concretamente el tema de cada obra. Y obtiene también la inducción a un placer estético, que es algo que  alimenta el espíritu de los seres humanos y que no es menos importante.

 

Usted dirige una revista especializada en teatro. ¿Dónde se produce el mejor teatro?

 

Esa pregunta no te la puedo responder. Mira, yo escribo en una revista de teatro latinoamericano y caribeño llamada Conjunto, que se edita en La Casa de las Américas, desde el año 1964 y que fue fundada por Manuel Galich, un gran  teatrista guatemalteco. Fue un maestro, un gran dramaturgo, pensador,  un gran estudioso de las culturas indígenas  y tengo el privilegio  gracias a ese trabajo, de entrar en contacto con muchísimas expresiones  de  teatro latinoamericano.

 

Y no te puedo responder dónde se hace el mejor teatro porque creo que en América Latina, la diversidad  y la riqueza  es tan grande que esa es su mayor fortaleza.

 

Hay buen  teatro en Argentina con una  gran tradición de texto, hay excelentes teatros en Colombia, con la tradición de los grupos, tratando de crear una nueva dramaturgia  desde  los años 1960 porque no existía  un precedente en ese país.

 

Hay muy buen teatro en Brasil, hay un vigoroso teatro en Cuba, y aquí también me encuentro que también hay un movimiento luchando por instaurar en escena debates y discusiones importantes en la vida de la gente.

 

Entonces  el mejor teatro es  el que cada uno puede  vivir y disfrutar, también  es muy relativo porque cada contexto histórico y cultural tiene una necesidad concreta de teatro. No necesariamente  es la misma necesidad.

 

¿Podría ahondar un poco más sobre lo que vio en la Muestra de Teatro?

 

Mira no he visto  tanto, he visto una parte de la muestra  pero sí me llama la atención que hay vitalidad y eso es muy importante.

 

Vi obras como el Método Gronholm , hecha con corrección, sin grandes aspiraciones renovadoras, hecha simplemente para trasladar, con verosimilitud y eficacia un discurso muy crítico y reflexivo sobre un problema contemporáneo, que es el tema de las exigencias o maneras de escoger  seres humanos o manipularlos para ubicarlos idealmente en un empleo para una transnacional.

 

He visto también obras muy minimalistas  como “Latinas”,  o como la obra de Abya Yala “Negra”, que justamente como parten de una misma dramaturga (Denise Duncan), tienen un enlace temático que es el tema de la discriminación racial, de la xenofobia y la incomprensión de los migrantes en determinado espacio, vistos en ambos casos desde la óptica femenina, lo que también les imprime un sello.

 

Esto también  tiene una tendencia que tiene que ver con el Teatro Latinoamericano y el discurso femenino, que es una de las  tendencias fuertes que está teniendo lugar  ahora en la escena del continente y en  los distintos lugares del mundo.

 

También vi una exploración, que me parece que no está del todo acabada, pero que me pareció muy interesante: “Vicente”, sobre la asunción de la diferencia en un contexto social por todos los  poderes, la familia, el Estado, la escuela. Me faltan todavía algunas obras por ver y estoy  tratando incluso de ver ensayos de obras que también  están en  proceso pero que me interesa también tener una idea.

 

Creo que el teatro costarricense está vivo por esa actividad, que han podido mostrar 10 espectáculos en este evento, y  fuera de la muestra también  hay espectáculos que  lamentablemente no he alcanzado  a ver porque el tiempo no da para todo, pero  deja en  evidencia que está moviéndose.

 

Podríamos  pensar que la crítica teatral se circunscribe solamente al espacio diseñado para el teatro. Pero ¿qué hay de otras  manifestaciones como la improvisación, el teatro callejero, los radioteatros o el teatro interactivo, son espacios para crítica?

 

Sí, yo te decía anteriormente que  hay mucho teatro, no se puede hablar hoy día de un  solo teatro. Hay teatros alternativos, oficiales, experimentales, de arte, hay teatros en la calle, hay “perfomance”. Los teatros pueden estudiarse, analizarse y una también puede nutrirse  de esa discusión  o de esa lectura para cumplir con una de las funciones de la crítica que es motivar al público a participar.

 

Al mismo tiempo al valorar esas formas o las que sea, uno está sirviendo de cronista histórico, sentando  testimonios y juicios que pueden servir para  el futuro con vistas a las historia del teatro. Además está también alimentando de algún modo a la investigación teatral  que va a arrojar en el futuro una teoría.

 

Hablando un  poco del  público ¿qué tanto se debería dejar influenciar un crítico  teatral de  la opinión del público?

 

Mira ahí hay una tensión dialéctica bien interesante, porque el crítico es un espectador enterado y formado que tiene una responsabilidad de ejercer su opinión con sus conocimientos, pero tampoco puede verse como ajeno al público. Como forma parte del público cuando  aprecia la obra artística está inmerso en  ese grupo de personas que acude al teatro, que con su respiración  también le transmiten una energía, gente que está tensa o relajada, o que disfruta o que no deja de hacer sonar la silla porque está inquieta y quiere que la obra termine, eso también promueve la opinión del público que no puede ser alguien que supone una erudición.

 

El crítico tiene la responsabilidad de evocar al público frente a obras o mensajes. En una obra que pueden llegar a ser manipuladoras en alguna medida engañoso, tiene la responsabilidad de hacérselo saber, de traducir o precisar, descubrir para el público esos subtemas  que hacen que a veces la recepción  sea la más inteligente o  adecuada.

 

De acuerdo con su experiencia ¿cómo se puede integrar los espectáculos más pequeños para que reciban la realimentación crítica?

 

Cuadro de texto

“La peor crítica es la que se hace desde el desconocimiento o la mala intención”.

Vivian Martínez, crítica teatral

Ahí el propio teatro tiene que luchar por hacerse un espacio propio, por promoverse de modo que  llegue a ser conocido por los espectadores, la gente que puede opinar y también por la gente de su propio gremio  que pueda acudir. Lo que el teatro no puede es estar aislado.

 

El teatro es un  arte colectivo por excelencia en el quehacer creador  de un grupo pero  también en el diálogo  que necesita tener con la sociedad, con  su congéneres y los demás  que hacen teatro.

 

En el teatro la materia prima es la vida, tiene que aliarse con otros segmentos de la sociedad. Yo considero como crítico  que  la teatrología es cada  vez un campo más estrecho para  juzgar el campo teatral, porque nos encontramos expresiones que  tienen que ver con temas o problemáticas de la sociedad  que a veces se iluminan cuando otro especialista u  otra disciplina también puede entrar en  este diálogo  y enriquecer nuestro trabajo.

 

¿Cuál es la peor crítica que puede recibir  una obra?

 

Bueno, una de las peores es el silencio. Porque cuando de una obra no se  escribe, no queda nada para la historia y eso debe ser bien penoso, porque es como que no tuvo ni pena, ni gloria, porque no dejó  una huella en nadie, ningún espectador, especialista, en nadie que dejara  una señal.

 

Pero tampoco, porque si en ese momento funcionó con el público,  si en ese momento se produjo un instante de comunicación, quién sabe si eso a la larga es más importante.

 

La peor crítica yo creo que es la que se hace desde el desconocimiento o la mala intención. Esto porque no se pueden mezclar el afecto o simpatía personal, con el ejercicio profesional del criterio  y es una responsabilidad muy grande; que si no se cumple, no hay buena crítica.

 

¿Usted considera que alguna vez fue injusta con alguna obra en su crítica?

 

Buena pregunta (pausa), mira no creo que injusta pero sí creo que muchas veces he sido insuficiente, porque lógicamente uno aspira a ser muy inteligente, a llegar a penetrar en lo profundo de una obra creativa, pero muchas veces uno se enfrenta  con una obra que no comprende de una primera intención y tienes que seguir trabajando e investigando. Y a veces se tiene que entregar una crítica que se ha solicitado  o tienes una necesidad expresiva de pronunciarte muy fuerte y vienes y escribes y luego te das cuenta de que podías haber sido más certero, más  profundo.

 

Injusta, la verdad no, hasta ahora no me he arrepentido de nada de lo que he dicho, creo que  lo he pensado bien y he procurado ser honesta  y luego no me he retractado de nada.

 

Desligándose un poco de su parte profesional ¿cuál es su obra de teatro favorita?

 

(Ríe) Mira a mí me gusta mucho el teatro de Bertolt Brecht, me gusta mucho el teatro de Shakespeare y te voy a decir una obra cubana que me encanta, me fascina muchísimo que se llama “Morite del Cuento” de  Abelardo Astorino, un dramaturgo vivo, un maestro  de la dramaturgia cubana, un hombre  muy mayor,  pero muy lúcido en su creatividad, es una de mis obras favoritas. Pero creo que serían muchas más también.

 

¿Qué hace en su tiempo libre?

 

Bueno, yo trabajo mucho tiempo, porque trabajo editando una revista  de teatro, yo misma escribo crítica o trato de escribir crítica  para otros espacios teatrales o culturales, enseño en el Instituto Superior de Arte, dirijo un  departamento de promoción  e investigación teatral en la Casa  de las Américas, eso me ocupa bastante.

 

En el tiempo en que  no hago nada ligado con la crítica, comparto  con mi familia  que me reclama mucho porque no lo hago  mucho tampoco. Tengo  una hija, tengo un nieto y  me anima mucho compartir  con ellos, y con mi compañero, que ven la vida desde otro ángulo porque tienen otras profesiones, tienen otras proyecciones.

 

¿Qué la inspira, qué le gusta hacer en su vida?

 

“La peor crítica es la que se hace desde el desconocimiento o la mala intención”.

Vivian Martínez, crítica teatral

Me motiva mucho  respirar el aire del mar y cuando no estoy en  Cuba, es algo que extraño mucho a nivel de la sensorialidad. Estoy rodeada de mar, y siempre crecí con el olor del salitre, con la brisa del mar y para mí eso es algo bien entrañable.

 

 

"El arte, cuando es bueno, es siempre entretenimiento"

                                                            Belrtolt Brecht

Políticas culturales

publicado a la‎(s)‎ 30 nov. 2010 12:38 por José Loría   [ actualizado el 30 nov. 2010 12:55 ]

Entrevista a Lázaro Rodríguez
Especialista en Políticas Culturales
Junio 2010
 
A finales de junio, estuvo en el país el especialista cubano en políticas culturales, Lázaro Rodríguez, quien lideró las Jornadas para la reflexión sobre los desafíos de la agenda político-cultural costarricense, en el Centro Cultural de España de Costa Rica.

 

Rodríguez, quien cuenta con un amplio currículo en la materia, refiere en el sitio web dedicado a esta jornada  que el espacio se planteó con el fin de reflexionar desde la perspectiva de una ecología constructiva del saber, sustentada en las propuestas sectoriales e intersectoriales de organizaciones de la sociedad civil, el sector privado, el sector gubernamental y la cooperación internacional. En este espacio también se encuentran otras publicaciones resultantes del espacio, que según indica Rodríguez en el sitio, fue  una suerte de “think tank” social en el que fue posible valorar la situación del campo cultural costarricense desde la perspectiva de múltiples actores, y del que se desprendieron un conjunto de insumos para la construcción de políticas culturales públicas desde una perspectiva de corresponsabilidad.

 

En el marco de esta jornada, Rodríguez concedió un espacio electrónico para responder sobre algunos puntos específicos

 

1. ¿Qué es una política pública en cuanto al tema cultural (PPC)?

 

Nos referimos a una política pública de cultura cuando hablamos del conjunto de intervenciones que los diversos actores conciertan para el desarrollo del campo cultural de un país, una región, o una comunidad. La palabra concertación en este concepto es imprescindible para definir algo como público. Esta política pública construye metas de desarrollo e instrumentos que son los vehículos de consecución de estas metas, de forma participativa, y en consonancia con políticas de desarrollo de los entornos donde se insertan. Igualmente, implica actuaciones estratégicas que orientan las formas institucionales que garantizan la sostenibilidad, el financiamiento, la evaluación, la pertinencia, el alcance y otros aspectos necesarios para conseguir las metas propuestas dentro del sector cultural.

 

Insisto en que aquí son dos las palabras clave para entender el concepto: sector cultural, y público. En el primero de los casos, la búsqueda de definiciones más amplias de cultura –como producción de sentido y no exclusivamente desde el enfoque artístico y literario y sus estéticas conocidas- lleva a incluir dentro de las políticas públicas de cultura aspectos que antes no estaban contemplados dentro de la lógica de los ministerios y secretarías de cultura. Me refiero a cuestiones como derechos culturales, resolución de conflictos interculturales, atención a la pobreza, y emprendimientos económicos dentro del sector. El engranaje de una política pública debe garantizar mecanismos legislativos, regulatorios, de financiamiento, de concertación y articulación entre actores, que garanticen su sostenibilidad. Lo público agrega a esta concepción de la política, la dimensión participativa que le restringe a los Estados la “responsabilidad” y su atribución histórica de decidir en qué, cómo y cuándo se invierte en cultura. El planteamiento de procesos participativos en la construcción, implementación y evaluación de políticas culturales agrega una cualidad democrática –y de sostenibilidad y eficacia- a la gestión tradicional de la política cultural.

 

2. ¿Qué actores deben participar en la estructuración de una política dirigida al sector cultural?

 

Al ser la cultura un bien común, público, deben encontrarse todos los mecanismos posibles que garanticen que las necesidades compartidas por grupos diversos tengan un lugar en la propuesta de una política pública. Con esto, definimos que lo que llamas estructuración de una política dirigida al sector cultural debe ser planteada desde la corresponsabilidad de los diversos actores sociales: Estado, gobiernos locales, regionales; sector privado (mercado), sociedad civil y la ciudadanía en general. Por ejemplo ¿no crees que los niños y niñas deben participar en la definición de metas y medios que los toman como “público meta” o “público objetivo”?  Así mismo pasa con el mercado, los afrodescendientes, los indígenas.

 

3. ¿Por ser una política pública se supone que deba incluir a todos los públicos, o cabe la posibilidad de dejar gente por fuera, que probablemente requieran de una política cultural propia?

 

La calificación de política pública no implica la comprensión de lo público como algo homogéneo o bien definido. La comprensión de política pública apuesta más por un mecanismo de redistribución y reconocimiento, y como un vehículo que permite superar relaciones de exclusión en el sector. Ello responde tu pregunta acerca de políticas culturales diferenciadas. En efecto deben exigir enfoques diferenciados, como mismo existen políticas específicas para grupos más vulnerables en el campo de la salud, la pobreza, la educación, por ejemplo. Pero no sólo pasa con los grupos, pasa también con lenguajes y formas artísticas y culturales que no tienen cabida en la constelación predominantemente elitista del sector cultural tradicional de las artes y la literatura.  Recordemos que en la cultura se expresan las desigualdades sociales, al mismo tiempo que esta es un factor que explica su reproducción. Por tanto, su atención es fundamental desde una política pública.

 

 

4. ¿Cómo genera una PPC igualdad en temas de estratificación social y de género?

 

De la misma forma que lo hacen otras políticas públicas –desde mecanismos redistributivos- de acceso a la creación, a la distribución y al consumo cultural. Son requeridas políticas y estrategias que transversalicen mecanismos de garantía de derechos humanos desde la dimensión cultural en los temas de género, estratificación social, de edad, sexual, étnico-racial, etc. Pero en el caso de las políticas públicas de cultura, la dimensión del reconocimiento que se agrega implica una responsabilidad pública –una proactividad que parte de una actitud reactiva de muchos movimientos sociales- de explicitar y superar relaciones históricas de exclusión que violan derechos culturales.

 

5. En cuanto al tema cultural, se suele pensar en él desde la perspectiva del artista. Pero desde el punto de vista del Estado, que incluye a toda la población, cómo se puede vincular a los diversos sectores de la sociedad civil a integrarse en la creación de PPC?

 

Es cierto que la mayoría de las políticas culturales están enfocadas a los artistas como beneficiarios, tomando en cuenta que su énfasis ha estado en exhibir una creatividad dictada por la distinción estética. Ahora, la preocupación por la democratización del acceso al consumo cultural, ha venido dando paso a una necesidad de democratizar también la creatividad, y con esto darle paso a que se pluralice el privilegio de quiénes producen la cultura, no sólo de quiénes la disfrutan. Hacia allí, algunos modelos de políticas culturales –sobre todo las que se llaman públicas por su responsabilidad con las mayorías- también se han enfocado a incentivar una creatividad productiva, o sea, una creatividad que garantice la sostenibilidad del sector y aporte no sólo en términos económicos, sino democráticos (garantía de derechos culturales, acceso a mecanismos redistributivos, inclusión de formas de reconocimiento, etc.).

 

Una manera en que el Estado incentive la inclusión en todo el espectro de la producción cultural es crear mecanismos participativos y plurales no sólo en la definición de la política, sino en la implementación y en la evaluación de las actuaciones. Será difícil garantizar sostenibilidad en políticas culturales sin corresponsabilidad y pluralidad. Pero eso lleva a una reestructuración de la institucionalidad actual que como mucho hoy apela al nivel consultivo, pero no a la participación pública en la construcción de las propias agendas de la consulta.

 

6. ¿Qué pasa cuando hay voluntad, pero no hay dinero? ¿Se entierra la opción de estructurar la cultura o hay formas alternativas de trasmitirla?

 

Eso es lo más común, que haya voluntad, pero no hay dinero. A veces también el poco dinero toma rumbos que no son necesariamente los más urgentes. En ese caso es muy importante la definición de metas compartidas lo más clara posibles, con mecanismos de inversión también muy claros que permitan hacer un uso más racional de lo poco que se tiene. Eso pensando, sobre todo en los presupuestos estatales de cultura que, por lo general, son mínimos. La tendencia ha sido a corresponsabilizar también en el financiamiento del sector a otros actores privados, de la sociedad civil o la cooperación internacional o las agencias multilaterales. Se trata, en ello, de crear equilibrios entre los diversos actores sociales sin que lleven a la perspectiva neoliberal de dejar a la cultura como un bien y servicio más a ser regulado por el mercado descargando al Estado de su función reguladora y facilitadora.

 

La actitud de no asumir la cultura como un factor de desarrollo no sólo es hoy una ignorancia, sino una estupidez. El sector cultural, incluso aquel más tradicional que también incluye también los nuevos lenguajes y expresiones culturales aparecidos con el auge de las tecnologías de la información y la comunicación, exhibe hoy una fuerza inédita y aparece como de los sectores más competitivos y con perspectivas de crecimiento. Ello sin contar la otra perspectiva, más política, que hace de la cultura un factor de desarrollo ciudadano a través del cual es posible restituir y garantizar derechos culturales que son, en esencia, derechos humanos.

 

7. El papel de los jóvenes, es fundamental en cualquier sociedad, ¿qué es lo fundamental en cuanto a PPC para este sector?

 

Los jóvenes, como otros grupos sociales como las mujeres, los niños, los afrodescendientes, los adultos mayores, padecen de algún tipo de exclusión en relación con el orden cultural dominante, en este caso específico desde el adultocentrismo que impera. Peor aún es si eres mujer, negra, lesbiana o no vives en la capital. Estas son formas de exclusión que una política pública de cultura debe atender como parte de su misión social. Los jóvenes son un grupo etáreo con necesidades específicas, pero al interior, con una infinidad de identidades que exigen atenciones diferenciadas. A esta edad, la producción y sobre todo, el consumo cultural es un factor de socialización que debe contar con el incentivo de las políticas públicas si sus metas fueran de inclusión, de reconocimiento, de desarrollo.

 

En el caso costarricense, la configuración actual del ministerio, que es de cultura y juventud, impone por un lado, una difícil estructura institucional para ser gestionada, pero por otro, percibo oportunidades de articulación que deben ser potenciadas, de modo que se logren sinergias y actuaciones conjuntas. Más Culturas Juveniles (MCJ) pudiera ser una figura intra-institucional que, a modo de programa, genere actuaciones sostenibles desde el ministerio, pero con la participación de toda la trama institucional que atraviesa la gestión de ambos vice-ministerios.  Pero es imprescindible que estas actuaciones no sean puntuales, ni adultocéntricas, sino que sean planteadas, implementadas y evaluadas por los propios jóvenes, aunque el MCJ sea un facilitador en ese proceso.

 

8. ¿Cómo se pasa del papel a los hechos, de la investigación al reflejo en las comunidades? 

 

Haciendo de la investigación una práctica cotidiana de los procesos culturales, y rompiendo la idea de los superexpertos universitarios, que tienen, a lo sumo, sólo una parte de la experiencia social. La perspectiva de la ecología de saberes y prácticas, del diálogo intercultural también en el sentido de culturas del conocimiento, debe llevar a la búsqueda de formas más orgánicas de interrelación entre campos aparentemente opuestos, pero en realidad complementarios para una gestión cultural más eficaz. Ahora, o la política pública de cultura incorpora mecanismos sociales de investigación e innovación o estará condenada a la desactualización, a la toma de decisiones desenfocadas de las necesidades sociales y al desgaste institucional –traducido en gasto de recursos, por ejemplo- y al incumplimiento de la misión como agente y facilitador corresponsable de la redistribución, el reconocimiento y el desarrollo del sector.

 

9. De acuerdo con su experiencia y experiencias internacionales que conozca, cómo ve a Costa Rica en el tema de la estructuración de PPC?

 

Me parece que la nueva administración encabezada por Manuel Obregón, está constituida por gestores y artistas de diversa procedencia con mucha experiencia en el sector cultural aunque no en política pública, y por otra parte, por personas con muchos años en el sector público. Esta configuración es un privilegio para generar un proceso crítico que evalúe la manera en que se ha manejado la cultura y dar el salto hacia modelos que hagan mucho más eficaz la gestión y plantee metas a largo plazo que superen el cortoplacismo de las gestiones gubernamentales de cuatro años. La apuesta de esta administración por la construcción de políticas públicas de cultura, desde una perspectiva concertada y corresponsable, implicará un largo proceso, pero ya parece que es una meta que está siendo una prioridad para el MCJ. Esto será un reto en medio de la atención a las más diversas cuestiones que los gestores a cargo del MCJ deben atender en la cotidianidad. Pero sí debe ser un proceso que venga de una política y de una estrategia de cambio. No me refiero al cambio por el cambio, sino a un cambio que apunte a metas de desarrollo.

 

Rodríguez finalizó la entrevista con una reflexión sobre el avance de las políticas culturales en Costa Rica.

 

Confío, sin falsos mesianismos, que el campo cultural costarricense tiene el potencial de articulación necesario para definir metas compartidas que superen la cultura de sobredemandarle al Estado en el rol de mecenas al que ha acostumbrado a todos y todas. Que la búsqueda de estas metas compartidas con dimensiones de desarrollo humano sostenible, del sector, son imprescindibles para valorar la capacidad de la cultura como un motor de crecimiento no sólo económico, sino ciudadano. Ese sería el reto, buscar formas estratégicas con soluciones prácticas que pongan a la institucionalidad cultural –la actual y la posible- a generar más inclusión, a erradicar la pobreza como condición cultural, a eliminar la brecha social que existe en la Costa Rica de hoy.

 

¿Qué le gusta hacer cuando no está trabajando?

Cuando no estoy trabajando, que es casi nunca, me gusta reunirme con amigos, pequeñas fiestas de picadito, vino y oír a Joaquín Sabina, Concha Buika, y otros de este corte. Suelo cocinar y disfruto mucho cocinar para la gente, incluidos mis padres que lo disfrutan mucho. Me gusta bailar también ver buenas series y buenas películas. Me encanta reunirme con amigos que hace tiempo no veo. Por suerte tengo muchos y dispersos y la vida me regala esta oportunidad a cada rato. Prefiero las novelas y la poesía donde quiera que estén; también siempre voy a museos de arte, y me gusta comer rico. Necesito de vez en cuando salir de la ciudad al campo, sobre todo si conjuga mar y montañas.

 

¿Cuál es su lugar preferido y porque? 

 

No tengo un lugar de preferencia, aunque sí tengo buenos recuerdos de muchos lugares. A veces necesito La Habana, extraño el malecón, el mar, las cervezas Bucanero, la música de mis amigos de allá; otras veces me recuerdo en Madrid y soy feliz, otras me veo en Achacachi, el altiplano boliviano, en Salvador de Bahía o en Bogotá y guardo recuerdos muy gratos. Igual de Buenos Aires, Mar del Plata y Quito. Cada lugar tiene una especial responsabilidad en mi experiencia. Creo que mis lugares preferidos se determinan a partir de cómo los he vivido con amigos. Nicaragua es un lugar que me gusta mucho, al igual que México y a donde sé que siempre regresaría. Eso me pasa también con San José, adonde ya he estado cuatro veces en 9 meses. Este lugar tiene un especial encanto, aquí perdí mi virginidad en sismos, y eso la hará memorable de por vida.

 

Más opiniones y conclusiones sobre el conversatorio y el foro están disponibles en el sitio web http://plataformapoliticacultural.blogspot.com/2010/06/jornadas-de-reflexion-sobre-los.html#more

 

Pie de foto

1 Lázaro Rodríguez es graduado en la Maestría de Ciencias de la Comunicación, Mención Comunicología, de la Facultad de Comunicación, Universidad de la Habana, Cuba.

Opinión de participantes en el foro

Jorge Albán

Exactamente este tipo de conocimiento y gestión, surgida de el diálogo y la investigación es lo que hace falta por estas latitudes.

Walter Morera

Si estamos hoy trabajando en un solo propósito de desarrollo cultural integrado con la comunidad, no es por otra cosa que somos los que nos toca cambiar, para seguir mejorando lo que está en nuestras manos.

Fuente: www.plataformapoliticacultural.blogspot.com

2 Lázaro Rodríguez durante el l foro de Políticas Culturales en el en el Centro Cultural de España de Costa Rica, le acompañan Anselmo Navarro y Giancarlo Protti (orden usual).

Primera sinfonía, desde Cuba con amor

publicado a la‎(s)‎ 30 nov. 2010 12:29 por José Loría   [ actualizado el 30 nov. 2010 12:37 ]

Entrevista a Frank Fernández
Pianista cubano
Mayo 2010
 
En mayo de 2010, el cubano Frank Fernández, reconocido por la crítica internacional como uno de los grandes pianistas del mundo, llegó por primera vez a Costa Rica para tocar en el Teatro Nacional.

 

La Orquesta Juvenil Centroamericana, bajo la dirección de Enrique Pérez Mesa, director de la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba; acompañó al pianista a sembrar notas de esperanza para la Asociación de Lucha contra el Cáncer Infantil y para el Sistema Nacional de Educación Musical (Sinem), del Ministerio de Cultura.

 

En el denominado concierto “Por la Vida” Fernández realizó tres interpretaciones de Beethoven. Después le regaló al público temas como “Comparsa” y “Tema del amor”. Al final de su presentación, tras pedir a los asistentes ayudarle, empezó a tocar “La Patriótica Costarricense”, los aplausos, vítores y expresiones  como “Viva Cuba”, no se hicieron esperar.

 

Fernández  de 65 años, mantiene desde 1959 una carrera como concertista. Su destreza frente al piano le vale el reconocimiento del público y críticos de 34 países. En su repertorio de presentaciones figuran salas de tradición musical de Europa, Asia y Latinoamérica.  Así como conciertos con orquestas de Rusia, Japón, Bulgaria, y México, entre otras.

 

Es considerado por muchos como el “creador de la escuela cubana de piano contemporáneo”. Fue ganador en cuatro ocasiones del Premio a la Mejor Banda Sonora de Cine, Radio y Televisión de Cuba. Su trayectoria artística desde hace más de medio siglo, como intérprete de casi todos los géneros de la música, sus 650 composiciones, orquestaciones, investigaciones, producciones discográficas, y su trabajo como promotor cultural, dan fe de su talento y entrega al trabajo.

 

 

¿Considera que ya lo alcanzó todo como músico?

 

El día en que un artista crea que lo alcanzó todo, ese día empezó a morir ya. Yo sé que he logrado muchas cosas, sé que he tenido grandes alegrías, he trabajado duro para tener lo que tengo. Tengo mucha suerte con el público que me ayuda, pero yo estoy muy lejos de pensar que lo he logrado todo.

 

Estoy convencido de la evolución de esta orquesta durante los ensayos. Hay gente muy talentosa y hemos ido aprendiendo a adentrarnos en el mundo espiritual de Beethoven, que es extraordinariamente maravilloso y cada vez descubrimos algo nuevo. Por ejemplo, en el segundo movimiento cuando empezamos la parte lenta y dije que no quería que se oyera el sonido, que quería que sintieran el perfume y cuando repitieron, a mí se me erizó la piel... Entonces qué no podremos lograr con más ensayo y con gente de talento, como son estos muchachos. Por eso digo que el que crea que ya logró todo, está muerto.

 

 

En sus 50 años de carrera usted ha recibido muchos premios ¿hay alguno que tenga  un significado especial?

 

Nunca me había preguntado eso. Pero ahora, lo primero que me viene a la mente fue el primer premio que gané en 1966, en La Habana. Y creo que ningún premio posterior, ni por venir, puede ser más significativo que ese. Era el primer concurso nacional de piano que hacía en Cuba con jurados internacionales; estaba la polaca Halina Czerny-Stefańska, primer premio del concurso Chopin en Polonia; Víctor Merzhánov, un mito de la escuela rusa que luego se convirtió en mi maestro; Joseph Gatt, el húngaro; también estaban grandes pianistas cubanos. Éramos aproximadamente 30 concursantes y el único que no tenía piano era Frank Fernández.

 

No sé qué edad tendría, por ahí de diecinueve años. Todo el mundo me decía y cómo vas a ir a concursar si no tienes instrumento. Entonces comprendí, primero que la vida no era como debía ser, sino como es, y que había que luchar por conseguir las cosas. Segundo, que prácticamente nada es imposible, porque gané el primer premio.

 

Fue una de las lecciones más grandes. Ganar el primer premio no solo fue un elogio para mi espíritu de sacrificio, también me significó la oportunidad de tocar con la Sinfónica Nacional y de ir al Conservatorio Tchaikovsky de Moscú, una de las mecas del pianismo, enseñanza del violín y violoncelo, en ese momento, quizá solamente la Juilliard School de Nueva York o la Manhattan, se le comparaban.

 

 

¿Cuál es la función que para usted tiene la música en la gente?

 

No me siento muy capaz de decir qué siente la gente, yo sé que tengo algunas posibilidades de comunicación. Pero hay algo que puede parecer paradójico, en el momento en que estoy tocando, me siento como si estuviera en otro mundo. A mí se me olvida la gente, y qué cosa tan curiosa, son esos momentos los que más le llegan al público y le tocan el corazón.

 

En los momentos en que me fundo con todo lo que está a mi lado, con la orquesta y con el público, es como si la música tuviera el poder mágico de unificar las almas; de pronto somos uno solo. Es muy difícil de explicar, incluso muchas veces el público y algunos críticos me han dicho que sucede algo extraño, son momentos en que es como si no existiera ni el bien, ni el mal; como si solamente existiera la música.

 

Hay gente que no se siente  muy cercana a la  obra de Chopin, de Rachmaninov o de Tchaikovsky ¿Usted cree que haya una diferencia fundamental entre un músico popular y uno de música clásica o culta?

 

A mí no me gusta ese término de música culta, creo que en la música popular de todos los pueblos hay maravillas y hay una gran cultura, porque la cultura popular es extraordinaria; conozco por otra parte músicos que se dedican a hacer sinfonías y a tocar conciertos y son personas que lo que tienen en el alma es un desierto. Y esa gente a mí no me interesa, ni me parecen importantes porque toquen a Beethoven.

 

Siempre he tenido el criterio de que la música es una, lo que existe es la música buena y la música mala. Lo mismo es malo cantar un bolero desafinadamente y sin entregar toda la pasión que lleva un bolero, que tocar un concierto emperador de Beethoven sin la gallardía, la pasión o la ternura que tiene el concierto emperador.

 

Como músico y padre de 2 hijos, podríamos decir que usted tiene ventaja para determinar el talento en un niño ¿Cómo se puede orientar a los padres de familia que quisieran vincular a sus hijos a la música, pero no están muy seguros que esa sea su vocación?

 

Creo que a la altura en que está el desarrollo de la ciencia está comprobado que la música no solo no hace daño, sino que hace mucho bien.

Continuamente se ha repetido en medios de comunicación que los jóvenes y los niños que practican algún instrumento musical tienen mejores resultados en la escuela, que están mucho menos ligados a los problemas sociales y malos hábitos que aparecen siempre en la pubertad. Creo que es porque el arte purifica. No se puede hacer arte y mantenerse sucio por dentro. Creo que todos somos buenos y todos somos malos, pero a la hora de hacer arte lo que aflora es lo mejor del hombre. Por eso me atrevo a decirles que no se preocupen mucho de si sus hijos van a ser músicos profesionales o no, que baste con que ellos se lo pidan para ayudarlos; si no sirven como músicos profesionales es por alguna razón. Estoy convencido de que van a ser mejores ingenieros, jueces, maestros o ejecutivos. Van a ser mejores seres humanos, si tienen una vinculación con la música o con cualquier otra expresión del arte.

 

¿A qué edad debería empezar un niño a tocar un instrumento para poder desarrollar su talento?

 

Cuanto antes mejor, lo que creo es que cuando son edades muy tiernas, es importante que no les den demasiada teoría, solfeo y demasiada intelectualidad al asunto, sino que utilicen esos años tiernos y los vinculen a la música como un juego. Existen métodos como el Suzuki o el Kodai, en los que, en los primeros años los niños juegan con todos los instrumentos, así cuando lleguen a edades más maduras, puedan decidir.

 

Creo que es muy importante no solo dejar que los niños que quieran acercarse a la música sean protegidos. Es un beneficio para la sociedad tener individuos que hayan estado en contacto con la música o con cualquier otra expresión del arte, por eso felicito al Ministerio de Cultura por el trabajo que han logrado con las orquestas. Por iniciativas como esa, hay grupos de jóvenes que están haciendo música y que en momentos, como hoy en el ensayo, hacen una música maravillosa. Eso sí para que eso se convierta en algo estable debe tener un seguimiento y una continuidad que no sé si tendrán.

 

Cuadro de texto

“En los momentos en que me fundo con todo lo que está a mi lado, con la orquesta y con el público, es como si la música tuviera el poder mágico de unificar las almas; de pronto somos uno solo”.

Frank Fernández

¿La Orquesta Juvenil Centroamericana, con la cual tocará, fue conformada hace tres años, qué opinión le merece?

 

Pienso que por un lado es maravillosa, pero pienso también, y sería una hipocresía no decirlo, que es una orquesta a la que le falta todavía un poco de desarrollo. Tenía que pensar muy bien cuando les hablaba de sentimientos como lo místico. La cosa filosófica dentro del arte, es un tema complicado.

 

Ellos en diferentes niveles, manejan la técnica, unos más que otros, pero creo que la técnica se logra siempre a través del hecho artístico. Por ello, no creo que pueda existir la técnica separada de una idea artística, primero es la estética, primero es el mundo espiritual y luego a ese mundo espiritual se le acomoda una técnica.

 

La razón que lo trajo a Costa Rica, no es solamente brindar un espectáculo musical...

 

Se me ha dado la oportunidad de ser un poquito mejor. De hacer un esfuerzo porque sé que parte importante de los resultados va a mitigar, aunque sea de forma mínima, el dolor de los niños.

 

Creo que cualquier cosa que se haga es poco. No alcanzaría  todo el oro del mundo para ayudarlos. Todos de alguna forma estamos relacionados a un niño y es terrible verlos con una enfermedad, a la cual aún no se le ha encontrado la cura. Entre las plagas que azotan a la humanidad, el cáncer sigue siendo una de las peores.

 

Ustedes tienen además la virtud de ser uno de los países latinoamericanos que más cuida la salud, sobre todo la salud infantil, con ese famoso Hospital de Niños que tienen. Tengo entendido que incluso sus tasas de mortalidad infantil son tan bajas como las de los países desarrollados, en eso coinciden con Cuba, porque en mi tierra que se nos muera un niño es algo peor que un huracán.

 

¿Qué mensaje quisiera darle a los 7 mil niños que conforman el Sistema Nacional de Educación Musical (Sinem)?

 

Primero quisiera darle un mensaje a los dirigentes, que recuerden algo que seguramente ya saben. Empezar un movimiento para que niños y jóvenes hagan música o para que aprendan cualquier expresión artística es muy fácil. Lo difícil es mantenerlo. Lo difícil es poner la enseñanza del arte por encima de nuestras contradicciones personales.

 

En muchos países a veces pareciera que lo más importante no es la formación de las orquestas, sino el lucimiento de algunos jerarcas. Creo que cualquier cargo, es insignificante comparado a lo que le puede significar a un pueblo tener a sus hijos educados cercanamente al arte. Esto se une mucho a la idea de que el arte purifica. Yo les pido por favor que, sea cual sea el punto de vista, el jefe que les toque o el gobierno, sigan con ese trabajo que es algo extraordinariamente importante para Costa Rica.

 

¿Es eso lo que hace a Cuba diferente de otros países? porque en talento y disciplina es una potencia.

 

Creo que hay un problema de voluntad a vencer, sin ánimo de convertir esta entrevista en algo político, es justo recordar que Cuba lleva 50 años bloqueada por el país más poderoso del mundo y que eso es injusto. Nosotros tenemos que pagar los pianos a doble precio. Hay dos fábricas en el mundo de los mejores pianos que son los Steinway, de los cuales soy artista de catálogo y sin embargo, trato de comprarlos en la tienda de Nueva York y no me los venden; tengo que ir hasta  Hamburgo para comprarlos. Así es con un grano de arroz, con los medicamentos, así es con todo. Pienso que este injusto bloqueo de 50 años, que nos ha querido hundir por encima de lo humano y lo político, es lo que nos ha hecho fuertes.

 

No creo que tengamos ninguna fórmula genética para tener mejores deportistas,  músicos o bailarines, creo que eso es resultado del sufrimiento y yo preferiría que no tuviéramos tantos premios y que a mi país lo dejaran en paz. Que nos dejaran vivir felices o infelices a nosotros mismos. Me alegra mucho que un país como Costa Rica, que es posiblemente el estandarte más importante de la paz, no tenga prejuicios en invitar a algún cubano a participar, más bien lo agradezco.

 

¿ A pesar de que ha tocado en 35 países, le falta algún escenario o público por conquistar?

 

Bueno en realidad hay varios lugares. A mí me encantaría; y creo que lo voy a conseguir este año, tocar en países tan distantes como los Emiratos Árabes, o Qatar, que acaba de abrir el festival más grande del mundo en documentales con uno sobre Frank Fernández. Por eso me invitaron a tocar este mismo año con la Filarmónica de Qatar.

 

Otro país que me gustaría conocer y no he podido todavía, es los Estados Unidos; casi siempre las cosas sobre ese país se han acercado mucho a posiciones políticas. Sin embargo, tengo la suerte de haber ido a Canadá, un país bellísimo y precisamente estando aquí en Costa Rica, me han dado la noticia que quieren que regrese y me han dado la sala más importante de todo el país, en Toronto, voy a ir con mi esposa y mis dos hijos.

 

También me gustaría tocar en todos los países latinoamericanos. Es contrastante que haya ido a Venezuela 18 veces, 24 a Colombia y esta sea la primera vez que vengo a Costa Rica. Ojalá que pueda tocar bien para que me inviten otra vez.

 

¿Qué le gusta hacer cuando no está en el escenario?

 

Yo adoro el cine, de hecho gran parte de mi producción como compositor está dirigida a los medios audiovisuales. Me gusta mucho porque creo que reúne casi todas las artes, tiene teatro, literatura, música, danza, fotografía, en fin, es una expresión artística que aglutina todo. Me preocupa un poco la tendencia de utilizar tanto los efectos especiales. Creo que el desarrollo científico-técnico es muy importante, pero si no se utiliza con un sentido humanista, puede convertirse en un bumerán.

 

¿Cuál es su película favorita?

 

Tengo muchas, algunas de las que más me han impresionado son “Cumbres Borrascosas”; “Lo que el viento se llevó”; Melodía inmortal”, La vida de Hedí Duchin; “Los paraguas Cherburgo y “La lista de Schindler”.

 

¿Le gusta leer?

 

Novela policíaca y poesía. Una de las que más me ha interesado es el Libro Chacal de Frederick Forsyth. También leí El Padrino, es un poco conflictivo porque hay quien dice que el libro es mejor que las películas, yo creo que son dos expresiones artísticas diferentes y cada una tiene sus propias leyes.

 

Me encanta la poesía de Unamuno, Machado, Enriquez, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Nicolás Guillén. Eso sí, soy un furibundo Martiano. La poesía de José Martí, sobre todo sus versos sencillos, esos que son tan sencillos que solamente es capaz de hacerlos un genio. Ser complicado es algo mucho más fácil que ser sencillo, porque ser sencillo es cosa de genios.  Martí algún día dijo la frase más hermosa que yo haya escuchado sobre la música,  “La música es el hombre escapado de sí mismo”.

 

 

De cerca

-          Inspiración: “Creo que el arte purifica. No se puede hacer arte y mantenerse sucio por dentro”.

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